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Cuando el cristianismo era nuevo
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janhm






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Mensajes: 4052
Ubicaci髇: Carrizal. Miranda

MensajePublicado: Mar Ene 29, 2013 8:05 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

驴Ser谩 lo bueno y lo malo cuesti贸n de cultura?


El cristianismo primitivo era una revoluci贸n que inund贸 el mundo de entonces como un fuego inunda un bosque seco. Era un movimiento que desafiaba las instituciones culturales de la sociedad romana. Como escribi贸 Tertuliano: 鈥淣uestra lucha est谩 contra las instituciones de nuestros antepasados, contra la autoridad de las tradiciones, contra leyes humanas, contra los razonamientos de los sabios de este mundo, contra la antig眉edad, y contra las costumbres que ten铆amos.鈥1

Qu茅 extra帽o es, entonces, que la iglesia actual sostiene que los cristianos de los primeros siglos solamente ense帽aban y practicaban la cultura de su d铆a. Esta iron铆a se hace m谩s aguda cuando nos damos cuenta de que los romanos acusaban a los cristianos de precisamente lo contrario鈥攄e no seguir las normas culturales de entonces.

Pero la relaci贸n de los cristianos primitivos a su cultura no descansa con ser un asunto hist贸rico. Es algo que debe interesarnos profundamente hoy en d铆a, porque muchas delos dilemas culturales a que hacemos frente hoy son los mismos dilemas que enfrentaban a la iglesia primitiva. No obstante, nuestras respuestas a estos dilemas, por lo general, han sido muy diferentes de las de ellos.
El divorcio鈥攑laga del mundo romano

Como en casi todas las sociedades, la familia constitu铆a el coraz贸n de la civilizaci贸n romana. Pero como es cierto hoy, los matrimonios de entonces no siempre eran felices. Tantos los maridos como tambi茅n las mujeres a menudo ten铆an otros amantes. Y en el tiempo de Cristo, la infidelidad matrimonial era tan com煤n que ni siquiera constitu铆a un esc谩ndalo.

No es de extra帽arse, pues, que el divorcio lleg贸 a ser cosa corriente. Tanto los hombres romanos como las mujeres a menudo se casaban cuatro o cinco veces. Como Tertuliano coment贸: 鈥淗ablando del divorcio, las mujeres lo anhelan como si fuera la consecuencia natural del matrimonio.鈥2 En la sociedad romana, la mayor铆a de los matrimonios los arreglaban los padres de los novios. Los novios a menudo no se amaban y a veces apenas se conoc铆an cuando llegaban al altar matrimonial. Frecuentemente, hab铆a gran diferencia de edad entre el novio y la novia. Todo esto era tan cierto entre los cristianos como en el resto de la sociedad romana. As铆 ser铆a m谩s f谩cil disculpar el divorcio en el mundo romano que en el mundo del siglo veinte.

Con todo, los cristianos primitivos no se basaron en razonamientos humanos. Aunque el divorcio se aceptaba libremente en la sociedad, ellos no permit铆an el divorcio鈥攅xcepto por el adulterio. Como escribi贸 Or铆genes: 鈥淟o que Dios junt贸, no lo separe ning煤n hombre . . . ni magistrado ni ning煤n otro poder. Porque Dios, quien los junt贸, es mayor en poder que todo lo dem谩s que uno pudiera nombrar o aun imaginar.鈥3 Los cristianos tomaban muy en serio las palabras de Jes煤s: 鈥淧ero yo os digo que todo aquel que repudia a su mujer, a no ser por causa de infidelidad, la hace cometer adulterio; y cualquiera que se casa con una mujer repudiada, comete adulterio鈥 (Mateo 5.32: La Biblia de las Americas).

Esta posici贸n estricta de los cristianos primitivos contra el divorcio claramente no reflejaba su cultura. Pero 驴qu茅 de nuestra actitud hacia el divorcio? 驴No hemos seguido los cambios en nuestra cultura? Hace cuarenta a帽os, un cristiano evang茅lico jam谩s se hubiera divorciado de su c贸nyuge s贸lo por motivo de 鈥渋ncompatibilidad鈥. Pero hoy aqu铆 en los Estados Unidos, el n煤mero de divorcios en la iglesia evang茅lica difiere muy poco del n煤mero en el mundo.4 驴Qu茅 ha cambiado? De seguro, las Escrituras no. Pero el segmento conservador de la sociedad actual s铆 ha cambiado su actitud hacia el divorcio. Y los evang茅licos lo ha seguido. Los evang茅licos s铆 se jactan a menudo de oponerse a las actitudes y corrientes del mundo. Pero en realidad, muchas veces se oponen s贸lo al segmento liberal del mundo. Una vez que el segmento conservador del mundo ha aceptado una pr谩ctica, la iglesia tambi茅n la acepta. De eso tenemos el ejemplo del divorcio.
El aborto 鈥 fen贸meno no s贸lo del siglo veinte

Como las parejas de hoy, las parejas romanas ten铆an el problema de los embarazos no planeados. Faltando los m茅todos modernos de 鈥減lanificaci贸n familiar鈥, ten铆an tres maneras de tratar con el problema: a veces estrangulaban al ni帽o reci茅n nacido, a veces lo abandonaban en la calle (donde o mor铆a o era recogido para ser criado como esclavo), y a veces practicaban el aborto. Al contrario de lo que usted pueda haber pensado, el aborto no es invento del siglo veinte. El licenciado cristiano F茅lix reprendi贸 a los romanos: 鈥淗ay mujeres entre ustedes que toman una poci贸n especial para matar al futuro humano que llevan en su vientre, as铆 cometiendo homicidio aun antes de dar a luz.鈥5

Aunque los romanos aceptaban el aborto como pr谩ctica moral y civilizada, los cristianos lo opon铆an vigorosamente. Cuando algunos romanos levantaron la acusaci贸n absurda que los cristianos mataban y com铆an a los ni帽os en sus ceremonias religiosas, Aten谩goro, un apologista cristiano que escribi贸 hacia el a帽o 170, contest贸 estas acusaciones con las siguientes palabras: 鈥淐uando decimos que aquellas mujeres que usan las pociones para causar el aborto son homicidas y tendr谩n que rendir cuenta a Dios por su hecho, 驴c贸mo ser铆a posible que mat谩ramos [a los infantes]? Ser铆a insensatez que dij茅ramos que el ni帽o en la matriz es creaci贸n de Dios, y por tanto objeto del cuidado de Dios, y luego que nazca lo mat谩semos.鈥6

Tertuliano lo explic贸 a los romanos as铆: 鈥淓n nuestro caso, ya que prohibimos el homicidio en cualquier forma, no podemos destruir ni siquiera al ni帽o en la matriz. . . . Impedir que nazca un ni帽o es solamente una forma de matar. No hay diferencia si se mata la vida del que ha nacido ya, o se mata la vida del que no ha nacido a煤n.鈥7

Admirablemente, los cristianos evang茅licos de hoy generalmente se han opuesto al aborto as铆 como los cristianos primitivos. Espero que nuestra posici贸n no dependa de nuestra cultura, pero no s茅 si as铆 ser谩. El pueblo conservador de la sociedad americana no ha aceptado el aborto todav铆a; los legisladores y los jueces conservadores se oponen al aborto. Pero si su posici贸n cambiase, 驴seguiremos nosotros lo mismo? En el momento parece imposible que los evang茅licos cambi谩semos jam谩s nuestra actitud hacia el aborto. Pero hace un siglo, 驴qui茅n se hubiera imaginado que el divorcio ser铆a aceptado en las iglesias evang茅licas?
Mucha moda, poca modestia

El ap贸stol Pedro hab铆a instruido a las mujeres: 鈥淰uestro atav铆o no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos鈥 (1 Pedro 3.3). Pablo escribi贸 palabras semejantes: 鈥淎simismo quiero que las mujeres se atav铆en de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad鈥 (1 Timoteo 2.9-10). Al dar estas exhortaciones, los ap贸stoles no solamente repet铆an las normas culturales de entonces. Hac铆an muy al contrario.

Una mujer de moda en la Roma antigua usaba los mismos cosm茅ticos que usan las mujeres de hoy en d铆a. Empezaba el d铆a arregl谩ndose el cabello y aplicando su maquillaje. Se pintaba los labios, usaba pintura alrededor de sus ojos, se pon铆a pesta帽as falsificadas, se pintaba la cara con polvos blancos y la mejillas con colorete. Se arreglaba su cabello con mucha ostentaci贸n, con rizos y flequillos y trenzas arregladas en pliegues ornatos. Algunas mujeres se pon铆an pelucas importadas de la India, y muchas se te帽铆an de rubio el cabello.

Un romano coment贸 a una amiga: 鈥淐uando t煤 est谩s en la casa, . . . tu cabello est谩 con el peluquero. Te quitas los dientes cada noche, y los guardas en un centenar de estuches para cosm茅ticos. 隆Ni siquiera tu cara duerme contigo! Y luego gui帽as con el ojo a los hombres por debajo de una ceja que sacaste de la gaveta por la ma帽ana.鈥8

Las mujeres romanas adornaban el cuerpo de la misma manera que adornaban la cara. Cuando sal铆an de la casa, se engalanaban de muchas joyas, hasta llevaban anillos en todos los dedos. Las damas de moda insist铆an en vestirse de vestidos de seda importada鈥攁unque, gramo por gramo, la seda val铆a tanto como el oro. Clemente coment贸 un poco caprichosamente: 鈥淓l cuerpo de tales damas no vale siquiera mil dracmas [moneda de poco valor], pero pagan diez mil talentos [m谩s que un jornalero ganaba en toda la vida] por un solo vestido. De esta manera 隆su vestido vale m谩s que ellas mismas!鈥9 Y aun los hombres romanos usaban cosm茅ticos y se vest铆an con tanta ostentaci贸n como las mujeres.

Por contraste, la iglesia desaprobaba el uso de cosm茅ticos. Exhortaba a hombres y a mujeres que se contentaran con ropa sencilla. No s贸lo costaba menos la ropa sencilla, tambi茅n era m谩s modesta. Los vestidos lujosos muchas veces eran semitransparentes y se ajustaban a la forma femenina de modo sensual. Clemente coment贸: 鈥淟os vestidos lujosos que no ocultan el talle del cuerpo en realidad no son vestidos. Tales vestidos, ajust谩ndose al cuerpo, toman la forma del cuerpo y se adhieren a la figura. As铆 destacan la figura femenina, de manera que su figura entera se revela al que la ve, aunque no ve su mismo cuerpo. . . . Tales vestidos est谩n dise帽ados para exhibir, no para cubrir.鈥10

Sin embargo, la iglesia primitiva no procuraba legislar el tipo de vestido que el cristiano deb铆a ponerse. La iglesia hac铆a hincapi茅 en los fundamentos de ropa sencilla y modesta, pero la aplicaci贸n espec铆fica de estos fundamentos quedaba con cada persona.

Adem谩s de la ropa, las normas de modestia para hombres y mujeres cristianos difer铆a mucho de las normas de la sociedad romana. Esto se hac铆a patente especialmente en los ba帽os p煤blicos y privados de entonces. Ning煤n otro pueblo, excepto quiz谩s los japoneses, ha tenido tanta afici贸n a los ba帽os calientes como los romanos. El ba帽arse constitu铆a el pasatiempo nacional, y los ba帽os p煤blicos serv铆an como el punto de reuni贸n de la sociedad romana. En los primeros a帽os de la rep煤blica romana, los ba帽os de los hombres y los de las mujeres estaban estrictamente separados. Pero para el segundo siglo de nuestra 茅poca, era la costumbre que los hombres y las mujeres se ba帽aran juntos completamente desnudos.11

Los romanos de la clase alta muchas veces ten铆an ba帽os en sus casas particulares, pero en cuanto a la modestia, hab铆a poca diferencia. Clemente describe tales ba帽os privados: 鈥淎lgunas mujeres apenas se desnudan delante de sus propios esposos bajo el pretexto de la modestia. Pero cualquier persona que desee puede verlas desnudas en sus ba帽os. Ellas no se averg眉enzan de desnudarse completamente delante de los espectadores, como si expusieran sus cuerpos para venderlos. . . . Algunas que no han perdido hasta el 煤ltimo rasgo de modestia excluyen a los desconocidos, mas se ba帽an siempre delante de sus siervos. Se desnudan en la misma presencia de sus esclavos y 茅stos les dan masajes.鈥12

Oponi茅ndose energ茅ticamente a tal inmodestia, los cristianos ense帽aban que los hombres y las mujeres no deb铆an ba帽arse en presencia el uno del otro. Su actitud en cuanto a la modestia no reflejaba la cultura romana, sino la cultura piadosa.13

Y las actitudes de los romanos en cuanto a modestia, 驴no se asemejan a las actitudes de la sociedad actual? La mayor铆a de las personas tendr铆an verg眉enza de aparecer por las calles en su ropa interior. Mas no sienten nada de verg眉enza acostarse en las piscinas en un traje de ba帽o que exhibe su cuerpo de igual manera. Y muchos cristianos, 驴no hacen lo mismo que los mundanos? Andamos delante de todo el mundo en trajes de ba帽o que hubieran escandalizado a los incr茅dulos hace apenas 50 a帽os. Pero parece que eso no nos importa, ya que el segmento conservador de la sociedad lo ha aceptado, nosotros tambi茅n lo aceptamos. Esto lo escribo reproch谩ndome a m铆 mismo. Yo tambi茅n me burlaba de los cristianos que se oponen a los trajes de ba帽o de hoy en d铆a, llam谩ndolos gazmo帽os y pudibundos. Pero el testimonio de los cristianos primitivos me hizo cambiar de actitud.
Las diversiones groseras de los romanos

Los romanos de la clase alta disfrutaban de mucho tiempo para la diversi贸n. Llenaban sus tardes y sus d铆as feriados de banquetes golosos, del teatro, y de los deportes en la arena. Sus banquetes pod铆an durar hasta diez horas. Y no era cosa extraordinaria el tener hasta veintid贸s platos en un solo banquete, inclusive manjares exquisitos como ubre de cerda y lengua de pavo real. Pero los cristianos no se deleitaban en tales cosas.

Los romanos hab铆an adoptado su teatro de los griegos, y los temas principales de las obras dram谩ticas eran los cr铆menes, el adulterio y la inmoralidad. O los muchachos o bien las prostitutas hac铆an los papeles de las mujeres. Aunque el teatro era el pasatiempo favorito de los romanos de clase alta, los cristianos lo evitaban con repugnancia. Lactancio escribi贸: 鈥淎 m铆 me parece que las influencias depravadoras del teatro son hasta peores [que las de la arena]. Los temas de las comedias son las violaciones de las v铆rgenes y el amor de las prostitutas. . . . De manera parecida, las tragedias levantan a la vista [de los espectadores] el homicidio de los padres y actos incestuosos cometidos por reyes imp铆os. . . . 驴Y ser谩 mejor el arte de los mimos? Ense帽an el adulterio cuando hacen el papel de los ad煤lteros. 驴Qu茅 estar谩n aprendiendo nuestros j贸venes cuando ven que nadie tiene verg眉enza de tales cosas, sino que todos las miran con gusto?鈥14

Tertuliano a帽adi贸: 鈥淓l padre que protege con cuidado y guarda los o铆dos de su hija virgen luego la lleva al teatro 茅l mismo. All铆 la expone a todo su lenguaje indecente y actitudes viles.鈥 Luego 茅l hace la pregunta: 鈥溌緾贸mo puede ser justo ver las cosas que son injusto hacer? Y aquellas cosas que contaminan al hombre cuando salen de su boca, 驴no le contaminar谩n cuando entran por sus ojos y o铆dos?鈥15 (Mateo 15.17-20).

S贸lo los romanos ricos asist铆an a los teatros y a los banquetes, pero tantos pobres como ricos disfrutaban de las arenas. Los deportes de las arenas se dise帽aban para satisfacer la sed insaciable de los romanos de violencia, brutalidad y sangre. Las carreras brutales de los carros eran el deporte favorito. En esas carreras, los carros muchas veces chocaban, lanzando los pilotos a la pista. All铆 pod铆an ser arrastrados hasta morirse o pisoteados por los caballos de otros carros. Mientras tanto, los espectadores se volv铆an locos de emoci贸n.

Aun as铆, la muerte y la violencia de las carreras de carros no saciaba la sed por sangre de los romanos. Por eso, tra铆an fieras feroces, a veces centenares de ellas, para luchar hasta la muerte en la arena. Los venados luchaban contra los lobos, los leones contra los toros, los perros contra los osos鈥攜 cualquiera otra combinaci贸n de animales que sus mentes depravadas pudieran idear. A veces pon铆an a hombres armados para cazar las fieras; otras veces soltaban fieras hambrientas para cazar a los cristianos indefensos. Pero los romanos deseaban aun m谩s. As铆 que gladiadores humanos peleaban entre s铆 hasta la muerte. Estos gladiadores normalmente eran prisioneros ya condenados a la muerte. Los romanos cre铆an que era cosa noble dar a tales hombres la posibilidad de salvarse. Y si un gladiador ganaba pelea tras pelea, hasta pod铆a ganar la libertad.

No obstante, otra vez los cristianos no segu铆an tales costumbres culturales. Lactancio dijo a sus compatriotas romanos:

鈥淓l que se deleita en mirar la muerte de un hombre, aunque hombre condenado por la ley, contamina su conciencia igual como si fuera 茅l c贸mplice o espectador de buena gana de un homicidio cometido en secreto. 隆Pero ellos dicen que eso es 鈥榙eporte鈥欌攅l derramar sangre humana! . . . Cuando vean a un hombre, postrado para recibir el golpe de muerte, suplicando clemencia, 驴ser谩n justos aqu茅llos que no s贸lo permiten que le den muerte sino mucho m谩s lo demandan? Votan cruel e inhumanamente para la muerte de aqu茅l, no satisfechos con ver su sangre vertida o las cuchilladas en su cuerpo. De hecho, ordenan que [los gladiadores]鈥攁unque heridos y postrados en la tierra鈥攕ean atacados otra vez, y que sus cuerpos sean apu帽alados y golpeados, para estar seguros de que no est谩n fingiendo la muerte. Esta gente hasta se enoja con los gladiadores si uno de los dos no es muerto pronto. Detestan las dilaciones, como si tuvieran sed de la sangre. . . . Hundi茅ndose en tales pr谩cticas, pierden su humanidad. . . . Por eso, no conviene que nosotros que procuramos andar en el camino de la justicia compartamos en los homicidios del pueblo. Cuando Dios proh铆be el homicidio, no s贸lo proh铆be la violencia que condena las leyes del pueblo, sino mucho m谩s proh铆be la violencia que los hombres tienen por legal.鈥16

驴Estamos nosotros dispuestos a adoptar una actitud tan firme contra las diversiones de hoy? Despu茅s de leer tales consejos, par茅 para mirarme a m铆 mismo. Tuve que admitir que yo hab铆a dejado que la cultura actual dictara mis normas en las diversiones. Claro que evitaba los peores cines, los que mis vecinos decentes llamar铆an indecentes. Sin embargo, resultaba que miraba mucha violencia, muchos cr铆menes y mucha inmoralidad. Yo hab铆a aceptado obscenidades, palabrotas y escenas de desnudez鈥攃on tal que la industria cinematogr谩fica no calificara la cine con una marca peor que R. De esta manera yo dejaba que aquellas personas imp铆as decidieran qu茅 era bueno y qu茅 era malo. Mi cultura hab铆a dictado mis normas para la diversi贸n.
La evoluci贸n antes de Darwin

Los romanos pod铆an deleitarse en ver a sus compa帽eros humanos muertos a espada o despedazados por las fieras porque cre铆an que el hombre no era sino un animal desarrollado. La creencia que los humanos hab铆an evolucionado a su forma actual no es idea s贸lo de ahora. Tampoco es nueva la idea de que el universo lleg贸 a existir s贸lo por choques casuales de part铆culas de materia. Los romanos eruditos ten铆an muchos de las mismas opiniones que tienen los cient铆ficos seculares de hoy.

Uno de los cristianos primitivos escribi贸: 鈥淎lgunas personas niegan que exista un poder divino. Otros se preguntan cada d铆a si uno pudiera existir. Y otros piensan que la materia del universo es resultado de accidentes casuales y choques fortuitos, creyendo que el universo tiene su forma por el movimiento de 谩tomos de diferentes configuraciones.鈥17 S铆, aun la palabra 鈥溍omo鈥 no pertenece s贸lo al siglo viente. Esa palabra la inventaron los fil贸sofos griegos.

Lactancio tambi茅n escribi贸 de las creencias cient铆ficas de los romanos de su d铆a: 鈥淗ay quienes ense帽an que los hombres primitivos viv铆an como n贸madas en los bosques y en las llanuras. No se un铆an por lengua ni por ley. Al contrario, viv铆an en las cuevas y en las grutas, usando las hojas y hierbas por cama. Serv铆an de presa para otros animales m谩s fuertes que ellos y para las fieras. Con el tiempo, los que sobrevivieron . . . buscaron la compa帽铆a de otros hombres para gozar de protecci贸n. Al principio se comunicaron s贸lo por medio de se帽ales sencillas; despu茅s aprendieron el lenguaje m谩s rudimentario. Poco a poco, dieron nombres a los objetos y desarrollaron un sistema de comunicaci贸n.鈥18

La creencia cristiana que todos los hombres tuvieron su origen en la primera pareja significaba que todos eran hermanos鈥攗na idea poco aceptada en la cultura de entonces. As铆, cuando ense帽aban la creaci贸n por Dios, los cristianos no repet铆an lo que los dem谩s en el mundo cre铆an. La verdad es que los griegos y los romanos eruditos se burlaban de los cristianos por su creencia en la creaci贸n. Estos mismos intelectuales aceptaban los escritos de cualquier otro grupo acerca del origen del hombre, por absurdo que fuera. Pero rechazaban inmediatamente los escritos de los jud铆os y los cristianos acerca de la creaci贸n de Dios, sin importarles que tales explicaciones eran m谩s sensatas que aqu茅llas.19
Seg煤n los romanos, no se
crearon iguales todos los hombres

Casi todas las sociedades humanas han mantenido distinciones entre las clases sociales, y Roma no constituye excepci贸n. Los romanos ricos despreciaban a los pobres. Los libres despreciaban a los esclavos. Algunas profesiones eran m谩s apreciadas que otras. Los ciudadanos romanos se cre铆an superiores a los dem谩s pueblos. Aun los jud铆os ten铆an semejantes distinciones entre ellos.

Otra vez, los cristianos se opon铆an a las corrientes culturales de su d铆a. Su ense帽anza sobre la fraternidad de todos los hombres era verdaderamente revolucionaria.

Escribi贸 Clemente: 鈥淒io [Dios] a su propio Hijo a todos los hombres, sin excepci贸n, y cre贸 todas las cosas para todo el mundo. Por tanto, todas las cosas se deben compartir con todos y no deben los ricos apropiarse de m谩s de lo que es justo. Las palabras: 鈥楶oseo, y tengo abundancia, para poder disfrutar de mis posesiones鈥, no convienen ni para el individuo ni para la sociedad. El amor habla dignamente: 鈥楾engo, para poder compartir con los que padecen necesidad鈥... Es monstruosidad que una persona viva en lujo, mientras otras viven en necesidad.鈥20

Un siglo despu茅s Lactancio escribi贸:

鈥淎nte los ojos de Dios, no hay esclavo y no hay amo. Ya que todos tenemos el mismo Padre, todos somos igualmente sus hijos. No hay pobre ante Dios sino aquel al que le falta justicia. No hay rico excepto aquel que abunda en las virtudes. . . . La raz贸n por la cual ni los griegos ni los romanos pod铆an crear una sociedad justa era que manten铆an tantas distinciones entre las clases. Hab铆a ricos y pobres. Poderosos y humildes. Reyes con gran autoridad y hombres comunes. . . . Con todo, alguien dir谩: 鈥樎縉o es verdad que entre los cristianos hay pobres y hay ricos? 驴No hay amos y esclavos? 驴No hay siempre distinciones de personas?鈥 Pero la verdad es que no hay. En verdad, nos llamamos 鈥榟ermanos鈥 porque creemos que todos somos iguales. . . . Aunque las circunstancias f铆sicas de los cristianos puedan diferir, no vemos a nadie como un esclavo. Al contrario, hablamos de los esclavos . . . y tratamos a los esclavos . . . como hermanos en el esp铆ritu, consiervos de Cristo.鈥21

El papel de las mujeres en la religi贸n romana

El ap贸stol Pablo hab铆a escrito a los corintios: 鈥淰uestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que est茅n sujetas, como tambi茅n la ley lo dice. . . . porque es indecoroso que una mujer hable en la congregaci贸n鈥 (1 Corintios 14.34-35). Y escribi贸 a Timoteo: 鈥淟a mujer aprenda en silencio, con toda sujeci贸n. Porque no permito a la mujer ense帽ar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio鈥 (1 Timoteo 2.11-12).

En ning煤n otro punto se ataca a las Escrituras hoy en d铆a tanto como en su ense帽anza acerca del papel de las mujeres en la iglesia. A menudo se dice que los ap贸stoles y los cristianos primitivos sencillamente reforzaban las actitudes culturales de su 茅poca en cuanto al papel de las mujeres en la religi贸n y en la sociedad. Pero las mujeres romanas no se conoc铆an por su car谩cter sumiso. Un romano dijo: 鈥淣osotros reinamos sobre el mundo, pero nuestras mujeres reinan sobre nosotros.鈥22

En las religiones romanas, las mujeres ten铆an los mismos papeles que los hombres. Sumas sacerdotisas gobernaban en muchos templos paganos. F茅lix, el licenciado cristiano, describi贸 la religi贸n de los romanos de la siguiente manera: 鈥淗ay ciertos lugares donde no puede entrar ning煤n hombre. En otros, no puede entrar ninguna mujer. Es un delito para un esclavo presenciar ciertas ceremonias religiosas. Unos templos son gobernados por una mujer con un esposo. Otros templos son gobernados por una mujer con muchos esposos.鈥23 De hecho, el personaje religioso m谩s prominente de las tierras mediterr谩neas de la antig眉edad era el que daba el or谩culo de Delfos (hoy la ciudad de Castri). Y el or谩culo siempre lo daba una mujer.

Si el papel de la mujer fuera solamente una cuesti贸n de cultura, y no la ense帽anza apost贸lica, esperar铆amos ver que las mujeres hicieran los mismos papeles tanto en la iglesia verdadera como en los grupos her茅ticos. Pero no fue as铆. En la mayor铆a de los grupos her茅ticos, se daba libertad a la mujer para oficiar y ense帽ar. Tertuliano coment贸 as铆 sobre el papel de las mujeres en tales grupos: 鈥淪e atreven a ense帽ar, disputar, echar fuera demonios, realizar sanidades, y tal vez aun bautizar鈥.24 En la secta her茅tica montanista, despu茅s de la muerte de su fundador, Montano, los dos dirigentes m谩s importantes ambos fueron mujeres: Maximilla y Priscila. De hecho, la mayor铆a de las profec铆as y las nuevas ense帽anzas de esta secta surgieron de las mujeres.

As铆 que, el excluir a las mujeres de los papeles de ense帽ar y oficiar en la iglesia definitivamente no era cuesti贸n de seguir a la cultura romana.

鈥淯n momento鈥, usted pueda estar pensando. 鈥淭al vez la iglesia no segu铆a a la cultura romana en esta cuesti贸n, pero claro que segu铆a a la cultura jud铆a.鈥

Es verdad que las mujeres se exclu铆an del sacerdocio jud铆o. Pero recordemos que el sacerdocio jud铆o no ten铆a origen en ninguna cultura humana. Dios lo instituy贸. Adem谩s, ya a los mediados del segundo siglo, la gran mayor铆a de los cristianos eran gentiles, y seguramente no segu铆an la cultura jud铆a. No guardaban el s谩bado como d铆a de reposo. No practicaban la circuncisi贸n. No segu铆an las leyes jud铆as sobre la dieta, ni sobre las fiestas religiosas. No segu铆an ninguna costumbre jud铆a a menos que coincidiera espec铆ficamente con la ense帽anza cristiana.

La iglesia primitiva sencillamente obedec铆a la ense帽anza apost贸lica acerca del papel de las mujeres en la iglesia, lo mismo como obedec铆an a las dem谩s ense帽anzas apost贸licas. Y por supuesto, esto lo hac铆an contrario a la cultura romana. No la segu铆an.

Las feministas y muchos te贸logos de hoy proclaman que la posici贸n de la iglesia sobre el papel de las mujeres originaba en el desprecio por las mujeres que ten铆an los ap贸stoles y los dem谩s l铆deres de la iglesia primitiva. Pero los escritos de la iglesia primitiva no concuerdan con tal declaraci贸n. Por ejemplo, F茅lix escribi贸: 鈥淨ue sepan todos que los humanos todos nacen de igual manera, con capacidad y habilidad para razonar y sentir, sin preferencia a ning煤n sexo, edad, o dignidad.鈥25

Clemente escribi贸: 鈥淧recisa que . . . entendamos que la virtud del hombre y de la mujer es la misma. Porque si el Dios de ambos es uno, el maestro de ambos tambi茅n es uno. Una iglesia, una abnegaci贸n, una modestia; su comida es una, y el matrimonio un yugo parejo.26

Pero volvamos a nosotros en la actualidad. 驴Por qu茅 es tan apremiante hoy esta cuesti贸n sobre el papel de las mujeres en la iglesia? 驴Ser谩 porque hemos hallado otros manuscritos de la Biblia que niegan la ense帽anza de la Biblia que usamos? 驴O ser谩 porque nuestra cultura est谩 diciendo que los papeles de las mujeres no deben distinguirse de los de los hombres? Otra vez, 驴qui茅n no puede resistir la cultura de su d铆a鈥攏osotros o los cristianos primitivos?
驴Es ser conservador igual que ser piadoso?

Los cristianos de hoy a menudo se jactan de que son diferentes del mundo, pero en realidad usualmente son diferentes s贸lo de cierto segmento del mundo.

Los cristianos liberales pretenden ser diferentes del mundo porque no participan de la intolerancia, el provincialismo y la estrechez de miras que tiene el segmento conservador de la sociedad. Pero la verdad es que las actitudes y la vida de los cristianos liberales difieren muy poco de los liberales que no son cristianos.

La misma cosa se ve entre los evang茅licos. Nosotros nos aferramos de los valores conservadores de la sociedad, y por lo tanto, decimos que no estamos siguiendo la corriente de nuestra cultura. Pero las actitudes conservadoras pueden ser del mundo igual que las actitudes liberales. 驴No es cierto que ha cambiado nuestro pensamiento sobre el divorcio, las diversiones, y otras cosas semejantes, conform谩ndose al pensamiento de nuestra cultura?

En realidad, hay poca diferencia espiritualmente entre amoldar la vida de acuerdo al segmento conservador de la sociedad y amoldar la vida de acuerdo al segmento liberal. De todos modos, estamos siguiendo al mundo. Lo que es conservador hoy era liberal hace pocos a帽os.

Bien recuerdo una conversaci贸n que tuve con un presentador de discos de una emisora radial. Era el a帽o 1969, y el presentador ten铆a a sus treinta a帽os. Discutimos los problemas que sobresal铆an en esa 茅poca鈥攍a discriminaci贸n racial, la brutalidad policial, las drogas y la guerra en Viet Nam. Habiendo conocido su programa radial, me sorprend铆 de enterarme de que 茅l se aferraba a煤n a actitudes muy conservadoras. Al fin, coment茅:

鈥擴sted es un derechista verdadero, 驴no?

El se sonri贸 y replic贸:

鈥擭o, ni siquiera soy conservador. Soy un verdadero moderado. 鈥擧izo una pausa, contemplando mi cara perpleja, antes de seguir鈥: Es que la sociedad se ha movido.

En ese momento, no prest茅 mucha atenci贸n a sus palabras, creyendo que 茅l nada m谩s se estaba justificando a s铆 mismo. Pero su comentario me qued贸 grabado en la mente. Ahora veo que en verdad ten铆a raz贸n. Y la sociedad todav铆a est谩 movi茅ndose. S贸lo nos estamos enga帽ado si creemos que ser conservador equivale en verdad a ser piadoso.

La realidad es que la iglesia del siglo veinte se ha casado con el mundo. Las actitudes, el estilo de vivir, y los dilemas del mundo son las actitudes, el estilo de vivir, y los dilemas de la iglesia. Russ Taff, un cantor cristiano popular, hace poco coment贸 con bastante franqueza sobre el cristianismo actual: 鈥淟os cristianos buscan a consejeros, los cristianos tienen problemas familiares, y los cristianos se vuelven alcoh贸licos. La 煤nica diferencia entre los creyentes y los incr茅dulos es nuestra fe sencilla en un Dios Creador, quien nos ama y nos ayuda cada d铆a.鈥

Creo que el an谩lisis de Russ Taff est谩 en lo correcto. Pero tambi茅n creo que es un comentario muy triste sobre el estado del cristianismo de hoy en d铆a.

En los primeros siglos, los cristianos eran muy diferentes del mundo en que viv铆an. Su estilo de vida serv铆a como su testimonio principal. Pero 驴por qu茅 pod铆an ellos vivir sin seguir a su cultura, cuando nosotros hallamos que es muy dif铆cil vivir sin seguir la nuestra? 驴Qu茅 poder ten铆an ellos que nos falta a nosotros?

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janhm






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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 6:59 am    T韙ulo del mensaje: Responder citando

驴Por qu茅 tuvieron 茅xito los cristianos primitivos?


Hace unos a帽os, cuando yo empec茅 a estudiar los escritos de los cristianos primitivos, mi inter茅s primordial era seguir el desarrollo hist贸rico de la doctrina cristiana. Empec茅 la tarea como estudiante de la historia. No se me ocurri贸 que lo que iba a leer me inspirar铆a y me cambiar铆a. Pero no result贸 como yo hab铆a pensado. Pronto el testimonio y la vida de los cristianos primitivos me conmovieron profundamente. 鈥淓so es lo que significa la entrega total a Cristo鈥, dije entre m铆. Entre mis compa帽eros cristianos, muchos me tuvieron como cristiano con una entrega a Cristo m谩s que ordinaria. Me dio pena darme cuenta de que en la iglesia primitiva me hubieran tenido por cristiano d茅bil, con un pie en el mundo.

Mientras m谩s le铆a, m谩s me llen贸 el anhelo de disfrutar la comuni贸n con Dios que los cristianos primitivos disfrutaban. Cu谩nto deseaba yo poder deshacerme de los afanes de este mundo como ellos hab铆an hecho. Cu谩nto deseaba amoldar mi vida y mis actitudes de acuerdo al ejemplo de Cristo鈥攏o de acuerdo al mundo del siglo veinte. Pero sent铆a que no ten铆a ning煤n poder para hacerlo. 驴Por qu茅 pod铆an ellos hacer lo que yo no pod铆a hacer? Empec茅 a buscar la respuesta a esta pregunta en sus escritos. Poco a poco vi tres puntos:

El apoyo de los hermanos de la iglesia
El mensaje de la cruz
La creencia que el hombre comparte con Dios la responsabilidad para la obediencia

C贸mo la iglesia foment贸 el desarrollo espiritual

鈥淣ing煤n hombre es una isla鈥,1 escribi贸 el poeta ingl茅s del siglo decimosexto. Los hombres somos por naturaleza seres sociables. Por eso nos es tan dif铆cil oponernos a la corriente de nuestra cultura. Pero otros lo han hecho. La verdad es que muchas personas han rechazado los valores y el estilo de vida de su cultura. Tenemos un buen ejemplo de esto en el movimiento 鈥渉ippie鈥 de la d茅cada de los sesentas. En esos a帽os, millares de j贸venes鈥攍a mayor铆a de ellos de la clase mediana鈥攔echazaron el materialismo y las modas de la sociedad y siguieron otro camino.

驴Por qu茅 estos j贸venes pudieron romper con la sociedad y desconformarse a su estilo de vida? La respuesta la entendemos cuando nos damos cuenta de que no eran en realidad inconformistas. Sencillamente se conformaban a otra cultura que ellos mismos crearon. Y todos se apoyaban los unos a los otros.

Esto era uno de los secretos de los cristianos primitivos. Ellos lograron rechazar las actitudes, pr谩cticas y diversiones imp铆as de su cultura porque se conformaron a otra cultura. Millares y millares de cristianos se unieron y todos compartieron los mismos valores, las mismas actitudes, y las mismas normas para la diversi贸n. Todo lo que el cristiano individual ten铆a que hacer era conformarse. Se conformaba con el cuerpo de creyentes. Sin el apoyo de la iglesia, hubiera sido mucho m谩s dif铆cil mantener una vida piadosa.

Cipriano observ贸: 鈥淐orta una rama del 谩rbol, y ya no podr谩 brotar m谩s. Corta el riachuelo de su manantial, y pronto se secar谩.鈥2

Pero los cristianos no trataron de legislar la justicia, aunque muchos grupos cristianos desde entonces han tratado de hacerlo. Al contrario, dependieron de la ense帽anza sana y del ejemplo de rectitud para producir la justicia. Los grupos religiosos que dependen s贸lo de muchas normas detalladas para producir la santidad personal puedan resultar produciendo m谩s bien el farise铆smo. Por eso, la iglesia primitiva destac贸 la necesidad de cambiar comenzando desde el coraz贸n. Consideraban que lo externo nada val铆a, a menos que reflejara lo que suced铆a dentro de la persona.

Clemente lo explic贸 de esta forma: 鈥淒ios no corona a aquellos que se abstienen de lo malo s贸lo por obligaci贸n. Es imposible que una persona viva d铆a tras d铆a de acuerdo a la justicia verdadera excepto de su propia voluntad. El que se hace 鈥榡usto鈥 bajo obligaci贸n de otro no es justo en verdad. . . . Es la libertad de cada persona la que produce la verdadera justicia y revela la verdadera maldad.鈥3

Por ejemplo, a pesar de la ense帽anza de la iglesia primitiva acerca del vestir sencillo, no exigieron que el cristiano individual se vistiera de una manera especial o distintiva. Y los cristianos primitivos no todos se vistieron igual. Aunque los cristianos primitivos se opusieron a los cosm茅ticos, no todas las mujeres cristianas dejaron de usarlos. Otros cristianos pasaron por alto el consejo de los ancianos de la iglesia y asistieron al teatro y a la arena. Y la iglesia no los castig贸 por su desobediencia. Sin embargo, el m茅todo de la iglesia daba resultado. Aun los mismos romanos testificaban que la mayor铆a de los cristianos siguieron las gu铆as de la iglesia en tales asuntos.4

De hecho, la iglesia puede ense帽ar por medio del ejemplo eficazmente s贸lo si la misma iglesia se ha conformado a las ense帽anzas de Cristo. De otra manera, el ejemplo de la iglesia servir铆a de tropiezo y no de ayuda. Por ejemplo, 驴cu谩l ser铆a la actitud de los dem谩s cristianos hoy hacia uno que se hiciera de veras pobre para ayudar a otros? 驴o hacia uno que se vistiera con toda sencillez y modestia, sin tomar en cuenta la moda? 驴o que no mostrara nada de inter茅s en los deportes violentos de la actualidad? 驴o que rehusara mirar la televisi贸n y asistir a los cines cuando 茅stos se concentran en la inmoralidad o cuando reciben su picante de palabrotas y violencia gr谩fica? Seamos honrados. 隆Tal persona ser铆a tenido por fan谩tico!

Ahora m谩s, si un grupo entero de cristianos viviera de esta manera, probablemente se les calificar铆a como una secta muy rara. En fin, la iglesia del siglo veinte ver铆a a tales cristianos de la misma manera que los romanos ve铆an a los cristianos primitivos. Si el cristiano actual viviera como los cristianos primitivos, tendr铆a que ser en verdad un inconformista. Y vuelvo a decir que es muy dif铆cil ser un inconformista.
Pastores graduados de la escuela de la vida

La entrega a Cristo de todos los cristianos de la iglesia primitiva refleja la calidad de sus l铆deres.

La mayor铆a de las iglesias evang茅licas de hoy en d铆a est谩n gobernadas por un pastor en uni贸n con una junta de ancianos y quiz谩s una junta de di谩conos. Normalmente, el pastor ha tenido su preparaci贸n profesional o hasta ha recibido su t铆tulo de seminario, pero no fue criado en la iglesia que lo llama a ser pastor. A menudo no tiene ning煤n poder de gobernar en la iglesia excepto el poder de la persuasi贸n.

La junta de ancianos o la de di谩conos, por lo general, se forma de hombres que trabajan una jornada completa en empleos seculares. Administran los programas y los asuntos financieros de la iglesia, y muchas veces fijan hasta la pol铆tica de la iglesia. Pero de costumbre nadie corre a ellos para recibir consejos espirituales. No son los pastores del reba帽o espiritual.

S铆, usamos los mismos nombres para los l铆deres de la iglesia como los que usaban los cristianos primitivos. Hablamos de ancianos y de di谩conos. Pero en realidad el m茅todo de gobernar nuestras iglesias difiere mucho del m茅todo de las iglesias primitivas. En vez de tener un pastor preparado profesionalmente, entre ellos los ancianos todos eran pastores que dedicaban su tiempo a la obra de la iglesia. El anciano mayor de edad o tal vez el m谩s capacitado serv铆a como el presidente de los ancianos. Generalmente se le llamaba el obispo o el supervisor de la congregaci贸n. Ni el obispo ni los ancianos eran desconocidos, tra铆dos a la congregaci贸n de otra parte. Normalmente hab铆an pasado muchos a帽os en la congregaci贸n. Todos conoc铆an sus puntos fuertes y tambi茅n sus puntos flacos.

Adem谩s, no se preparaban para servir como obispos o ancianos por medio de estudiar en un instituto b铆blico o seminario, llenando sus cabezas de ciencia. La congregaci贸n no buscaba tanto una ciencia profunda sino una espiritualidad profunda. 驴Viv铆an cerca de Dios? 驴Hab铆an dado ya por a帽os un buen ejemplo a otros cristianos? 驴Estaban dispuestos hasta a dar su vida por Cristo? Como Tertuliano dijo a los romanos: 鈥淣uestros ancianos son hombres probados. Obtienen su posici贸n no por un sueldo, sino por firmeza de car谩cter.鈥5

En aquel tiempo no hab铆a seminarios. Un hombre aprend铆a lo necesario para servir como anciano en la escuela de la vida. Recib铆a su preparaci贸n de los ancianos con m谩s experiencia. Aprendi贸 c贸mo andar con Dios y pastorear en la iglesia por observar e imitar su ejemplo. Recibi贸 la experiencia pr谩ctica guiado por ellos, y no tuvo que hacer todo perfectamente. Ten铆a que ser capaz de ense帽ar por medio de su ejemplo tanto como por medio de su palabra. De otra manera no ser铆a llamado jam谩s para ser anciano u obispo.

Lactancio explic贸 la diferencia entre los maestros cristianos y los paganos as铆:

鈥淗ablando de aquel que ense帽a los fundamentos de la vida y amolda la vida de otros, hago la pregunta: 鈥樎縉o es necesario que 茅l mismo viva de acuerdo con los fundamentos que ense帽a?鈥 Si no vive de acuerdo con lo que ense帽a, su ense帽anza resulta nula. . . . Su alumno le contestar谩 as铆: 鈥楴o puedo hacer lo que usted me ense帽a, porque es imposible. Me ense帽a a no enojarme. Me ense帽a a no codiciar. Me ense帽a a no lujuriar. Me ense帽a a no temer el sufrimiento y la muerte. Pero todo esto est谩 muy contrario a la naturaleza. Todos los hombres sienten estos deseos. Si usted est谩 convencido de que es posible vivir contrario a los deseos naturales, primero perm铆tame ver su ejemplo para que yo sepa que en verdad es posible.鈥 . . . 驴C贸mo podr谩 [el maestro] quitar este pretexto de los obstinados, a no ser con su ejemplo? S贸lo as铆 podr谩n sus alumnos ver con sus propios ojos que lo que ense帽a es en verdad posible. Es por eso mismo que nadie vive de acuerdo con las ense帽anzas de los fil贸sofos. Los hombres prefieren el ejemplo a solo palabras, porque f谩cil es hablar鈥攑ero dif铆cil actuar.鈥6

En una de sus cartas, Cipriano describe la manera en que las iglesias primitivas escog铆an a un anciano u obispo nuevo: 鈥淪er谩 escogido en la presencia de todos, bajo la observaci贸n de todos, y ser谩 probado digno y capaz por el juicio y testimonio de todos. . . . Para tener una ordenaci贸n apropiada, todos los obispos de las dem谩s iglesias de la misma provincia deben reunirse con la congregaci贸n. El obispo debe ser escogido en la presencia de la congregaci贸n, ya que todos conocen a fondo su vida y sus h谩bitos.鈥7

Una vez escogido un anciano u obispo, por lo general quedaba en esa congregaci贸n por toda su vida, a menos que la persecuci贸n le obligara a trasladarse a otra parte. No serv铆a unos tres o cuatro a帽os s贸lo para trasladarse a otra congregaci贸n m谩s grande donde le pod铆an pagar mejor. Y como dije anteriormente, no s贸lo el obispo sino mucho m谩s todos los ancianos dedicaban todo su tiempo a su trabajo como pastor y maestro. Se dedicaban totalmente al reba帽o. Se esperaba que dejaran cualquier otro empleo, a menos que la congregaci贸n fuera muy peque帽a como para sostenerlos.

Tenemos copias de varias cartas enviadas entre dos congregaciones cuando surgi贸 la pregunta de qu茅 hacer cuando un anciano fue nombrado como ejecutor testamentario en el testamento de un cristiano difunto. Bajo la ley romana, no hab铆a salida para el que fue nombrado como ejecutor testamentario. Ten铆a que servir, quisiera o no quisiera. Y el trabajo pod铆a exigir mucho tiempo. El anciano que escribi贸 la carta se escandaliz贸 de que un cristiano nombrara a un anciano como ejecutor testamentario, porque esos deberes le quitar铆an el tiempo de su obra como pastor. De hecho, todos los ancianos se escandalizaron.8

Imag铆nese el cuidado espiritual que recibieron los cristianos primitivos de sus pastores. En cada congregaci贸n de entonces hab铆a varios ancianos cuya 煤nica preocupaci贸n era el bienestar espiritual de su congregaci贸n. Con tantos pastores trabajando todo el tiempo en la congregaci贸n, cada miembro sin duda recibi贸 el m谩ximo de atenci贸n personal.

Pero para servir como anciano u obispo en la iglesia primitiva, un hombre ten铆a que estar dispuesto a dejarlo todo por Cristo. Lo primero que dejaba era sus posesiones materiales. Dejaba su empleo y el salario con que sosten铆a a su familia. Y no lo dejaba para luego recibir un buen salario de la congregaci贸n. De ninguna manera. S贸lo los herejes pagaban un salario a sus obispos y ancianos. En las iglesias primitivas los ancianos recib铆an lo mismo que recib铆an las viudas y los hu茅rfanos. Usualmente, recib铆an las cosas necesarias para la vida, y muy poco m谩s.9

Pero sacrificaban esos ancianos m谩s que s贸lo las cosas materiales del mundo. Ten铆an que estar dispuestos de ser los primeros en sufrir encarcelaciones, torturas, y hasta la muerte. Muchos de los escritores que cito en este libro eran ancianos u obispos, y m谩s de la mitad de ellos sufrieron el martirio: Ignacio, Policarpo, Justino, Hip贸lito, Cipriano, Metodio, y Or铆genes.

Con tal entrega de parte de sus l铆deres, no es dif铆cil ver por qu茅 los cristianos ordinarios de esa 茅poca se dedicaron a andar con Dios y a evitar la norma del mundo.
Un pueblo de la cruz

Nadie quiere sufrir. Hace poco le铆 un informe de la opini贸n del pueblo americano acerca del d茅ficit nacional. Casi todos los que daban su opini贸n deseaban que se rebajara el d茅ficit. Pero a la vez, el 75 por ciento se opusieron a cualquier aumento de los impuestos o a cualquier rebaja de los gastos. En otras palabras, quer铆an rebajar el d茅ficit sin sufrir.

隆Sin sufrir! Tambi茅n deseamos un cristianismo que no requiere sufrimiento. Pero Jes煤s dijo a sus disc铆pulos: 鈥淓l que no toma su cruz y sigue en pos de m铆, no es digno de m铆. El que halla su vida, la perder谩; y el que pierde su vida por causa de m铆, la hallar谩鈥 (Mateo 10.38-39). A pesar de estas palabras del Se帽or, no muchos quieren hablar hoy de la cruz. Cuando predicamos el evangelio a los incr茅dulos, rara vez hablamos de las palabras de Cristo acerca de tomar cada persona su cruz. Al contrario, dejamos la impresi贸n que despu茅s de aceptar a Cristo, la vida ser谩 para siempre un deleite.

En la iglesia primitiva, los creyente oyeron otro mensaje: ser cristiano los involucrar铆a en sufrimiento. Son t铆picas las siguientes palabras de Lactancio: 鈥淓l que escoge vivir bien en la eternidad, vivir谩 en la incomodidad aqu铆. Ser谩 oprimido por muchas clases de problemas y cargos mientras viva en el mundo, para que en el fin reciba la consolaci贸n divina y celestial. De la otra manera, el que escoge vivir bien aqu铆, sufrir谩 en la eternidad.鈥10 Jes煤s hab铆a hecho un contraste parecido entre el camino angosto y estrecho que conduce a la vida, y el camino ancho y espacioso que conduce a la destrucci贸n (Mateo 7.13-14).

Ignacio, obispo de Antioqu铆a y un compa帽ero del ap贸stol Juan, fue aprehendido por su testimonio cristiano. Mientras viajaba rumbo a Roma para su juicio y martirio, escribi贸 cartas de 谩nimo y exhortaci贸n a varias congregaciones cristianas. A una congregaci贸n escribi贸: 鈥淧or tanto, es necesario no s贸lo que uno sea llamado cristiano, sino que sea en verdad un cristiano. . . . Si no est谩 dispuesto a morir de la misma manera en que muri贸 Cristo, la vida de Cristo no est谩 en 茅l鈥11 (Juan 12.25). A otra escribi贸: 鈥淨ue traigan el fuego y la cruz. Que traigan las fieras. Que rompan y se disloquen mis huesos y que corten los miembros de mi cuerpo. Que mutilen mi cuerpo entero. En verdad, que traigan todas las torturas diab贸licas de Satan谩s. 隆Que permitan s贸lo que alcance a Jesucristo! . . . Quisiera morir por Jesucristo m谩s bien que reinar sobre los fines del mundo entero.鈥12 Pocos d铆as despu茅s de escribir estas palabras, Ignacio fue llevado ante un gent铆o que gritaba en la arena de Roma, donde le despedazaron las fieras.

Cuando un grupo de cristianos de su congregaci贸n se pudr铆an en una mazmorra romana, Tertuliano los exhort贸 con estas palabras: 鈥淏enditos, estimen lo dif铆cil en su vida como una disciplina de los poderes de la mente y del cuerpo. Pronto van a pasar por una lucha noble, en la cual el Dios viviente es su gerente y el Esp铆ritu Santo su entrenador. El premio es la corona eterna de esencia ang茅lica鈥攃iudadan铆a en el cielo, gloria sempiterna.鈥 Tambi茅n les dijo: 鈥淟a c谩rcel produce en el cristiano lo que el desierto produce en el profeta. Aun nuestro Se帽or pas贸 mucho tiempo a solas para que tuviera mayor libertad en la oraci贸n y para que se alejara del mundo. . . . La pierna no siente la cadena cuando la mente est谩 en el cielo.鈥13

Pero la mayor铆a de los creyentes no necesitaban ninguna advertencia sobre lo que pudieran tener que sufrir. Ellos mismos lo hab铆an visto. En verdad, esto mismo鈥攅l ejemplo de millares de cristianos que soportaban el sufrimiento y la muerte antes de negar a Cristo鈥攍leg贸 a ser uno de los m茅todos m谩s poderosos del evangelismo.

En su primera apolog铆a, Tertuliano record贸 a los romanos que su persecuci贸n serv铆a s贸lo para fortalecer a los cristianos. 鈥淓ntre m谩s nos persigan ustedes, m谩s crecemos nosotros. La sangre de los cristianos es una semilla. . . . Y despu茅s de meditar en ello, 驴qui茅n habr谩 entre ustedes que no quisiera entender el secreto de los cristianos? Y despu茅s de inquirir, 驴qui茅n habr谩 que no abrace nuestra ense帽anza? Y cuando la haya abrazado, 驴qui茅n no sufrir谩 la persecuci贸n de buena voluntad para que tambi茅n participe de la plenitud de la gracia de Dios?鈥14

Hoy hay quienes hablan del 鈥渆vangelio completo鈥. Para ellos esto significa ser 鈥減entecostal鈥 o 鈥渃arism谩tico鈥. No obstante, uno de los problemas en nuestras iglesias hoy es que casi nunca o铆mos la predicaci贸n del evangelio completo鈥攕eamos o no seamos carism谩ticos. O铆mos s贸lo de las bendiciones del evangelio; pocas veces o铆mos el mensaje de sufrir por Cristo.

Estamos tan alejados del mensaje de la iglesia primitiva que ni siquiera entendemos lo que significa sufrir por Cristo. Hace pocos a帽os escuch茅 un serm贸n sobre el siguiente vers铆culo en 1 Pedro 4.16: 鈥淧ero si alguno padece como cristiano, no se averg眉ence, sino glorifique a Dios por ello鈥. El pastor coment贸 que la mayor铆a de los cristianos no tienen ning煤n concepto de lo que significa padecer como cristiano.

Despu茅s del culto, yo estaba hablando con el pastor cuando un di谩cono se acerc贸 y agradeci贸 al pastor por el mensaje. Dijo que estuvo de acuerdo que muchos cristianos no entienden lo que significa sufrir por ser cristianos. Sin embargo, prosigui贸 diciendo que 茅l lo entend铆a exactamente. Y luego describi贸 el dolor y el sufrimiento que 茅l hab铆a experimentado hac铆a unos a帽os cuando tuvo una cirug铆a. Al salir de la iglesia, me maravill茅 de cu谩n exactamente el di谩cono hab铆a ilustrado el punto de que el pastor hab铆a hablado. En verdad no entendemos lo que significa sufrir por ser cristianos. Creemos que cuando soportamos las tribulaciones comunes que cualquier persona puede pasar, eso es sufrir por Cristo.

Claro, hay maneras de llevar nuestra cruz m谩s que s贸lo soportar la persecuci贸n. Clemente coment贸 que para algunos cristianos la cruz puede representar el soportar el matrimonio con un c贸nyuge incr茅dulo, u obedecer a padres incr茅dulos, o sufrir como un esclavo bajo un amo pagano. Aunque tales situaciones pudieran traer mucho sufrimiento, tanto emocional como f铆sico, no son nada en comparaci贸n para aquel que se ha preparado para soportar la tortura y hasta la muerte por Cristo (Romanos 8.17; Apocalipsis 12.11).

Aunque los cristianos primitivos soportaban matrimonios dif铆ciles con incr茅dulos, millares de cristianos hoy se divorcian de sus c贸nyuges creyentes sin pensar, s贸lo porque su matrimonio tiene algunas fallas. Tales personas prefieren desobedecer a Cristo antes de soportar un sufrimeinto temporal. Varios cristianos me han dicho que ya no soportaban m谩s vivir con su c贸nyuge porque ten铆an discusiones todos los d铆as. Me pregunto qu茅 respuesta dar谩n tales personas en el d铆a del juicio final cuando se encuentran ante mujeres y hombres cristianos de los primeros siglos que pudieron soportar que se les sacaran los ojos con hierros candentes, o que se les arrancaran los brazos del cuerpo, o que se les degollaran vivos. 驴Por qu茅 aquellos cristianos ten铆an poder para soportar semejantes torturas terribles, y a nosotros nos falta el poder para aguantar siquiera un matrimonio dif铆cil? Tal vez es porque no hemos aceptado nuestra responsabilidad de llevar la cruz.

Hace unos a帽os, una mujer cristiana contemplaba divorciarse de su marido porque no pod铆an llevarse bien. Con los ojos llenos de l谩grimas, me dijo: 鈥淵o no quiero vivir de esta forma el resto de mi vida鈥. Despu茅s, reflexion茅 en sus palabras: 鈥渆l resto de mi vida鈥. Pens茅 tambi茅n en las ocasiones en que yo hab铆a usado las mismas palabras. Estas palabras revelaron algo de m铆: el cielo no me era una realidad, por lo menos no como la vida en la tierra. Los cristianos primitivos aceptaron el mensaje de sufrir por Cristo porque sus ojos estaban puestos en la eternidad. No pensaban en sufrir 鈥渆l resto de su vida鈥. Pensaban en sufrir no m谩s de unos cincuenta o sesenta a帽os. 隆Y el resto de su vida la pasar铆an en la eternidad con Jes煤s! Comparadas con semejante futuro, las tribulaciones del presente parec铆an insignificantes. Como Tertuliano, supieron que 鈥渓a pierna no siente la cadena cuando la mente est谩 en el cielo鈥.
驴Somos los hombres capaces de obedecer a Dios?

Los cristianos primitivos no procuraron vivir tales vidas piadosas sin la ayuda de Dios. Sab铆an que ellos mismos no ten铆an el poder necesario. De hecho, todos entendemos esto. Y los cristianos, de cualquier denominaci贸n, a trav茅s de los siglos siempre supieron que necesitaban del poder de Dios para poder obedecer sus mandamientos.

Supongo que nadie que ha decidido servir a Dios excluye a sabiendas la ayuda de Dios de su vida. Sin embargo, lo que sucede a menudo puede ser algo semejante a lo siguiente: Al principio, andamos cerca de Dios, dependiendo de su poder. Pero con el tiempo empezamos a deslizarnos y alejarnos de Dios. Generalmente, este proceso comienza en el coraz贸n; por fuera actuamos lo mismo. Aunque actuamos como si dependi茅ramos de Dios, nuestras oraciones se vuelven formales. Leemos las Escrituras, pero nuestra mente est谩 pensando en otras cosas. Al fin, hallamos que estamos dependiendo del todo en nuestra propia fuerza.

El problema no est谩 en que la iglesia no predica acerca de la necesidad de depender de Dios. En verdad, muchos cristianos evang茅licos ense帽an que no somos capaces de hacer nada bueno por nosotros mismos. Pero si nosotros sencillamente no podemos obedecer a Dios, nada podemos hacer acerca de nuestras desobediencias excepto orar a Dios para que nos haga personas obedientes. Mas en verdad, 驴sirve eso?

Yo recuerdo mi emoci贸n cuando por primera vez o铆 un serm贸n que explic贸 que no somos capaces de hacer nada bueno por nuestro propio poder, que s贸lo Dios puede hacer lo bueno a trav茅s de nosotros. Nosotros solamente tenemos que pedir a Dios que mejore nuestras fallas y venza nuestros pecados. 鈥淎h, 茅se es el secreto鈥, dije entre m铆. No pod铆a esperar para llevar esa idea a la pr谩ctica, sencillamente dejando que Dios cambiara mis fallas y quitara mis pecados. Or茅 de coraz贸n que Dios hiciera eso mismo. Lo entregu茅 todo a Dios. Luego me puse a esperar. Pero nada pas贸. Or茅 m谩s. Pero no hubo ning煤n cambio.

Al principio cre铆a que el problema era s贸lo m铆o. 驴Eran sinceras mis oraciones? Al fin habl茅 privadamente con otros cristianos del asunto y me di cuenta de que no era s贸lo m铆o el problema. Otros no hab铆an obtenido mejores resultados que los m铆os.

鈥擡ntonces 驴por qu茅 ustedes dicen siempre que Dios milagrosamente quita nuestras fallas y nos hace personas obedientes? 鈥攍es pregunt茅.

鈥擯orque as铆 debe de ser 鈥攎e contestaron.

Entonces supe que muchos cristianos ten铆an temor de expresarse y admitir que esa ense帽anza no produc铆a resultados. Tem铆an que s贸lo para ellos no serv铆a, y que todos los dem谩s hab铆an hallado gran bendici贸n por medio de sus oraciones. Tem铆an lo que otros pudieran decir, y se quedaron callados, no exponiendo sus fracasos y frustraciones.

No puedo decir que nadie jam谩s recibiera ayuda al s贸lo orar y esperar que Dios le cambiara. Lo que s铆 digo que para m铆 no me sirvi贸, y en la historia de la iglesia no ha servido tampoco. Esta doctrina tiene su origen en Mart铆n Lutero. El ense帽贸 que somos completamente incapaces de hacer algo bueno, que tanto el deseo y el poder de obedecer a Dios vienen s贸lo de Dios. Estas eran doctrinas fundamentales de la reforma en Alemania, pero no produjeron una naci贸n de cristianos alemanes, obedientes y piadosos. En verdad, produjeron todo lo contrario. La alemania de Lutero lleg贸 a ser una sentina de borrachera, inmoralidad y violencia. El esperar pasivo que Dios obrara no produjo ni una iglesia piadosa ni una naci贸n piadosa.15

Los cristianos primitivos ense帽aron todo lo contrario. Nunca ense帽aron que el hombre es incapaz de hacer lo bueno o de vencer el pecado en su vida. Ellos cre铆an que bien podemos servir a Dios y obedecerle. Pero primero falta que tengamos un amor profundo por Dios y un respecto profundo por sus mandamientos. As铆 lo explic贸 Hermes: 鈥淓l Se帽or tiene que estar en el coraz贸n del cristiano, no solamente sobre sus labios.鈥16 A la vez, los cristianos primitivos nunca ense帽aron que uno pueda vencer todas sus debilidades y seguir obedeciendo a Dios d铆a tras d铆a s贸lo en su propio poder. Sab铆an que les faltaba el poder de Dios. Pero ellos no esperaban tranquilos mientras Dios, supuestamente, hac铆a toda la obra en ellos.

Ellos creyeron que nuestro andar con Dios es obra de ambos partidos. El cristiano mismo tiene que estar dispuesto a sacrificarse, poniendo toda su fuerza y toda su alma a la obra. Pero tambi茅n necesitaba depender de Dios. Or铆genes lo explic贸 as铆: 鈥淒ios se revela a aquellos que, despu茅s de dar todo lo que puedan, confiesan su necesidad de su ayuda鈥.17

Los cristianos de los primeros siglos cre铆an que el cristiano ten铆a que anhelar fervientemente la ayuda de Dios, y buscarla. No s贸lo ten铆a que pedir a Dios su ayuda una vez, ten铆a que persistir en pedirle. Clemente ense帽贸 a sus alumnos: 鈥淯n hombre que trabaja solo para libertarse de sus deseos pecaminosos nada logra. Pero si 茅l manifiesta su af谩n y su deseo ardiente de eso, lo alcanza por el poder de Dios. Dios colabora con los que anhelan su ayuda. Pero si pierden su anhelo, el Esp铆ritu de Dios tambi茅n se restringe. El salvar al que no tiene voluntad es un acto de obligaci贸n, pero el salvar al que s铆 tiene voluntad es un acto de gracia.鈥18

As铆 vemos que entendieron que la justicia resulta de la obra mutua, la del hombre y la de Dios. Hay poder sin l铆mite de parte de Dios. La clave est谩 en poder utilizar ese poder. El anhelo ferviente tiene que nacer del mismo cristiano. Coment贸 Or铆genes sobre eso, que no somos zoquetes de madera que Dios mueve a su capricho.19 Somos humanos, capaces de anhelar a Dios y de responderle a 茅l. Y al referirse a ese anhelo nuestro, Clemente no se refer铆a a un anhelo sencillo. Mucho m谩s, 茅l dijo que tenemos que estar dispuestos a sufrir 鈥減ersecuciones interiores鈥. El mortificar a nuestros deseos carnales no va a ser f谩cil, y si no estamos dispuestos a sufrir en el coraz贸n, luchando contra nuestros pecados, Dios no va a brindarnos el poder de vencerlos20 (Romanos 8.13; 1 Corintios 9.27).

Algunas personas podr谩n molestarse por esta ense帽anza de los cristianos primitivos. Pero como dijo Jes煤s: 鈥淎unque no me cre谩is a m铆, creed a las obras鈥 (Juan 10.3Cool. Antes de menospreciar la ense帽anza de aquellos cristianos, tenemos que proponer otra buena explicaci贸n de su poder. No podemos negar el hecho de que ten铆an un poder extraordinario. Aun los romanos paganos ten铆an que admitir eso. Como Lactancio declar贸: 鈥淐uando la gente ve que hay hombres lacerados de varias clases de torturas, pero siempre siguen indomados aun cuando sus verdugos se fatigan, llegan a creer que el acuerdo entre tantas personas y la fe ind贸mita de los moribundos s铆 tiene significado. [Se dan cuenta de] que la perseverancia humana por s铆 sola no podr铆a resistir tales torturas sin la ayuda de Dios. Aun los ladrones y hombres de cuerpo robusto no pudieran resistir torturas como 茅stas. . . . Pero entre nosotros, los muchachos y las mujeres delicadas鈥攑or no decir nada de los hombres鈥攙encen sus verdugos con silencio. Ni siquiera el fuego los hace gemir en lo m铆nimo. . . . Estas personas鈥攍os j贸venes y el sexo d茅bil鈥攕oportan tales mutilaciones del cuerpo y hasta el fuego aunque hubiera para ellos escape. F谩cilmente pudieran evitar estos castigos si as铆 lo desearan [al negar a Cristo]. Pero lo soportan de buena voluntad porque conf铆an en Dios.鈥21
No hemos visto toda la historia

Resumiendo, la iglesia de hoy puede aprender varias lecciones valiosas de los cristianos primitivos. Tres factores los pon铆an en condiciones para vivir como ciudadanos de otro reino, como un pueblo de otra cultura: (1) La iglesia los apoyaba; (2) el mensaje de la cruz; y (3) la creencia que el hombre tiene que colaborar con Dios para poder alcanzar la santidad de vida.

Yo hubiera podido terminar aqu铆 este libro, y hubiera sido un retrato inspirador de los cristianos hist贸ricos. Pero en tal caso hubiera relatado s贸lo la mitad de la historia. La historia completa necesita decirse. Con todo, le advierto de antemano que el resto de la historia pueda dejarlo inquieto. A m铆 me dej贸 as铆.

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Registrado: 29 Ago 2009
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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 7:51 am    T韙ulo del mensaje: Re: Cuando el cristianismo era nuevo Responder citando

janhm escribi:
Cuando el cristianismo era nuevo

Introducci贸n



Esc谩ndalos de sexo y dinero. Una plaga abrumadora de divorcio. J贸venes toxic贸manos. Una mundaner铆a creciente. La iglesia evang茅lica de hoy est谩 haciendo batalla en todas estas frentes. Y parece que estamos perdiendo campo a las invasiones persistentes del mundo.

.


No es mi intenci贸n promocionar a la iglesia a la cual pertenece el autor del libro.


El fin de los tiempos.
Para nostros seria el cambio de era, cuando se cambia de era se produce un periodo de reestructuracion de la Sobraestructura que ser谩 la que cambiara las superestructura regenerando la ideologia basica con la cual funciona la soicedad.

驴Creo en DIOS?
Entonces no pasa nada sin que el lo sepa desd el incio del universo, el principi de los tiempos.

Cuando el Yo moral analiza el mundo actual y ve el relajo mental y la conducta hedonista de la sociedad no puede que escandalizarse.

Pero quien tiene confidencia con las escrituras, sabe que hay varios niveles de intepretacion.

驴Como poder conciliar este mundo de libertades, de libertinaje, de excesos entonces?

En el fin de los tiempos y vean que Occidente tiene en su historia muchos.

La conducta humana cambia radicalmente y es porque en ese momento en que se esta produciendo la reestructuracion el esquema psico-socio-cultural de4 la cognitiva mental social se alarga.
Se puede entender en que se aplica una politca incluyente, y todas las formas socio-cultural que eran marginales alrededor de la cultura dominante tienen la posibilidad de ser incluidas en la nueva era o epoca en que el Esquema iniciara a cerrarse.

Por lo tanto la Moral de ductil y elastica se formar谩 de nuevo en rigida y cerrada, hasta la proxima extructuracion.

Pero, porque siempre hay un pero cerar el esquema no es facil pues los parametros de orientamiento temporales estan distanciados.

Por ello se producen las guerras, por un lado abra quien quierre detentar la supremacia como fuerza dominante tipo Estados Unidos como potencia Occidental y mundial, por otra esta los extrapoderes tipo monarcas del golfo con su sistema de gobierno Absolutista, en el que detentan un poder Hegem贸nico: es aquel que tiene el mayor poder econ贸mico y/o militar sea a nivel mundial o regional y puede imponer sus reglas del juego en las relaciones internacionales. La hegemon铆a de ese Estado se ve amenazada por otras naciones.
Un estado homog茅neo es aquel compuesto total o mayoritariamente por personas de la misma naci贸n o grupo 茅tnico, con idioma, religi贸n, historia, cultura en com煤n.
La hegemon铆a del Estado es el poder exclusivo que tiene sobre la fuerza (armas) en su territorio. Terroristas, grupos rebeldes, narcotraficantes, etc. pueden amenazar tal hegemon铆a.

Por lo tanto esta serie de cosas nos anuncian que las fuerzas o actores en conflito estan dentro del dise帽o inteligente que hace que el universo continue expandiendose.

La diferencia creo yo es estar en que bando?
Con los hijos de la luz o los hijos de las tinieblas

Alli es donde esta la diferencias guiar la humanidad dentro de paramentros de orientacion progresista o regresiva

_________________
La luz vence a las tinieblas, creando nuevos espacios expropiados a las tinieblas, pero las tinieblas acechan desde los confines en los cuales son relegadas...
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janhm






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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 8:01 am    T韙ulo del mensaje: Responder citando

Lo que creyeron acerca de la salvaci贸n


Cuando primero empec茅 a estudiar los escritos de los cristianos primitivos, me extra帽茅 de lo que ve铆a. Despu茅s de pasar unos d铆as ley茅ndolos, devolv铆 los libros al estante y decid铆 abandonar mi investigaci贸n. Pero entonces me puse a analizar mi reacci贸n, y me di cuenta de que el problema estaba en que sus escritos contradec铆an muchas de las creencias m铆as.

Al decir esto, no quiero decir que no hall茅 apoyo para ninguna de mis creencias en los escritos de los cristianos primitivos. Su modo de entender el cristianismo confirmaba mucho de lo que yo entend铆a. Pero a la vez, a menudo ense帽aban lo contrario de lo que yo cre铆a, y hasta calificaban de her茅ticas a algunas de mis creencias. Probablemente esto mismo podr铆a decirse de muchas de las creencias de usted.

Voy a dar cinco ejemplos de lo que digo en los cinco cap铆tulos a continuaci贸n. Estos cinco cap铆tulos tratan cinco puntos de doctrina que casi todos los cristianos primitivos aceptaban. Las cinco doctrinas que he escogido no son las m谩s dif铆ciles de aceptar para muchos de nosotros, pero tampoco son las m谩s f谩ciles. Tal vez usted concuerde con las creencias de ellos en algunos de estos puntos, pero dudo que concuerde con todas. Por favor entienda que no exijo que usted acepte la creencia de ellos en todos los puntos. Pero s铆 suplico que los escuche con respeto.
驴Somos salvos s贸lo por la fe?

Casi todos los evang茅licos proclaman en alta voz que somos salvos s贸lo por la fe. Pens谩ramos que seguramente los compa帽eros fieles de los ap贸stoles ense帽aran eso mismo. 驴No es 茅sa la doctrina fundamental de la Reforma? En verdad, hasta decimos que aquellos que no afirman esta doctrina no pueden ser en realidad cristianos.

Cuando los evang茅licos de hoy hablan de la historia de la iglesia, nos dicen que los cristianos primitivos ense帽aban nuestra doctrina de la salvaci贸n s贸lo por la fe. Afirman que despu茅s de que el emperador Constantino corrompi贸 a la iglesia, poco a poco se introdujo la idea de que las obras tambi茅n desempe帽an un papel en la salvaci贸n. Como ejemplo de esto cito un pasaje del libro de Francis Schaeffer, How Shall We Then Live? (驴C贸mo debemos entonces vivir?). Despu茅s de describir la ca铆da del imperio romano, Schaeffer escribe: 鈥淕racias a los monjes, la Biblia se preserv贸, como tambi茅n partes de las obras cl谩sicas en griego y lat铆n. . . . Sin embargo, el cristianismo puro presentado en el Nuevo Testamento poco a poco se torci贸. Un elemento human铆stico se a帽adi贸: M谩s y m谩s la autoridad de la iglesia prevaleci贸 sobre la ense帽anza de la Biblia. Y se daba m谩s y m谩s 茅nfasis a la parte de los hombres en merecer los m茅ritos de Cristo para recibir as铆 la salvaci贸n, en vez de descansar la salvaci贸n s贸lo sobre los m茅ritos de Cristo.鈥1

Schaeffer y otros dejan la impresi贸n de que los cristianos primitivos no creyeron que nuestros m茅ritos y nuestras obras afectan nuestra salvaci贸n. Dan a entender que esta doctrina se infiltr贸 en la iglesia despu茅s del tiempo de Constantino y la ca铆da del imperio romano. Pero eso no es cierto.

Los cristianos primitivos sin excepci贸n cre铆an que las obras, o sea la obediencia, desempe帽an un papel esencial en la salvaci贸n. Tal afirmaci贸n puede extra帽ar en gran manera a muchos evang茅licos. Pero no cabe duda de que es cierto. A continuaci贸n cito (en orden m谩s o menos cronol贸gico) de los escritos de casi cada generaci贸n de los cristianos primitivos, comenzando con el tiempo del ap贸stol Juan hasta la hora de la inauguraci贸n de Constantino.

Clemente de Roma, compa帽ero del ap贸stol Pablo2 y obispo de la iglesia en Roma, escribi贸: 鈥淓s necesario, por tanto, que seamos prontos en la pr谩ctica de las buenas obras. Porque 茅l nos advierte de antemano: 鈥楬e aqu铆 el Se帽or viene, y con 茅l el galard贸n, para recompensar a cada uno seg煤n sea su obra.鈥 . . . As铆 que, luchemos con diligencia para ser hallados entre aquellos que le esperan, para que recibamos el galard贸n que nos promete. 驴De qu茅 manera, amados, podemos hacer esto? Fijemos nuestros pensamientos en Cristo. Busquemos lo que le agrade y la plazca. Hagamos s贸lo lo que armonice con su santa voluntad. Sigamos el camino de la verdad, desechando todo lo injusto y todo pecado.鈥3

Policarpo, el compa帽ero personal del ap贸stol Juan, ense帽贸 esto: 鈥淓l que resucit贸 a Cristo a nosotros tambi茅n nos resucitar谩鈥攕i hacemos su voluntad y andamos en sus mandamientos y amamos lo que 茅l am贸, guard谩ndonos de toda injusticia.鈥4

La ep铆stola de Bernab茅 dice: 鈥淓l que guarda estos [mandamientos] ser谩 glorificado en el reino de Dios; pero el que se aparta a otras cosas ser谩 destruido junto con sus hechos.鈥5

Hermes, quien probablemente era contempor谩neo del ap贸stol Juan, escribi贸: 鈥淪贸lo aquellos que temen al Se帽or y guardan sus mandamientos tienen la vida de Dios. Pero en cuanto a aquellos que no guardan sus mandamientos, no hay vida en ellos. . . . Por tanto, todos aquellos que menosprecian y no siguen sus mandamientos se entregan a la muerte, y cada uno se responsabilizar谩 por su propia sangre. Pero te suplico que obedezcas sus mandamientos, y as铆 hallar谩s el remedio para tus pecados anteriores.鈥6

En su primera apolog铆a, escrita antes del a帽o 150, Justino escribi贸 a los romanos: 鈥淗emos sido ense帽ados . . . que Cristo acepta s贸lo a aquellos que imitan las virtudes que 茅l mismo tiene: la abnegaci贸n, la justicia, y el amor a todos. . . . Y as铆 hemos recibido que si los hombres por sus obras se muestran dignos de su gracia, son tenidos por dignos de reinar con 茅l en su reino, habiendo sido liberados de la corrupci贸n y los sufrimientos.鈥7

Clemente de Alejandr铆a, escribiendo hacia el a帽o 190, dijo: 鈥淓l Verbo, habiendo revelado la verdad, ilumina para los hombre la cumbre de la salvaci贸n, para que arrepinti茅ndose sean salvos, o rehusando obedecer sean condenados. Esta es la proclamaci贸n de la justicia: para aquellos que obedecen, regocijo; pero para aquellos que desobedecen, condenaci贸n.鈥8 Y otra vez escribi贸: 鈥淨uien obtiene [la verdad] y se distingue en las buenas obras . . . ganar谩 el premio de la vida eterna. . . . Algunas personas entienden correcta y adecuadamente que [Dios provee el poder necesario], pero menospreciando la importancia de las obras que conducen a la salvaci贸n, dejan de hacer los preparativos necesarios para alcanzar la meta de su esperanza.鈥9

Or铆genes, quien vivi贸 en los primeros a帽os del tercer siglo, escribi贸: 鈥淓l alma ser谩 recompensada de acuerdo a lo que merece. O ser谩 destinada a obtener la herencia de la dicha y la vida eterna, si es que sus obras hayan ganado ese premio, o ser谩 entregada al fuego y los castigos eternos, si la culpa de sus delitos le hayan condenado a eso.鈥10

Hip贸lito, un obispo cristiano contempor谩neo de Or铆genes, escribi贸: 鈥淟os gentiles, por la fe en Cristo, preparan para s铆 la vida eterna mediante las buenas obras.鈥11

Otra vez escribi贸: 鈥淸Jes煤s], administrando el justo juicio de su Padre a todos, le da a cada uno en justicia de acuerdo a sus obras. . . . La justicia se ver谩 en recompensar a cada uno conforme a lo que es justo; a aquellos que han hecho el bien, justamente se les dar谩 la dicha eterna. A los que amaban la impiedad, se les dar谩 el castigo eterno. . . . Pero los justos se acordar谩n s贸lo de sus obras de justicia por medio de las cuales alcanzaron el reino eterno.鈥12

Cipriano escribi贸: 鈥淓l profetizar, el echar fuera demonios, y el hacer grandes se帽ales sobre la tierra ciertamente son cosas de estimar y de admirar. Sin embargo, una persona no alcanza el reino de los cielos, aunque hubiera hecho todo eso, a menos que ande en la obediencia, en el camino recto y justo. El Se帽or dice: 鈥楳uchos me dir谩n en aquel d铆a: Se帽or, Se帽or, 驴no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declarar茅: Nunca os conoc铆; apartaos de m铆, hacedores de maldad鈥 [Mateo 7.22-23]. Nos hace falta la justicia para que seamos tenidos por dignos ante Dios, el Juez. Tenemos que obedecer sus preceptos y sus advertencias para que nuestros m茅ritos reciban su recompensa.鈥13

Por 煤ltimo, veamos lo que Lactancio escribi贸 a los romanos al principio del siglo cuarto: 鈥溌縋or qu茅, pues, hizo al hombre d茅bil y mortal? . . . Para que se pudiera poner delante de 茅l la virtud, eso es, el soportar las iniquidades y las fatigas, por medio de lo cual 茅l pueda ganar la recompensa de la inmortalidad. El hombre consta de dos partes, el cuerpo y el alma. El uno es terrenal, mientras el otro es celestial. As铆 entendemos que se le da dos vidas. La primera, la que tiene en el cuerpo, es temporal. La otra, la que pertenece al alma, es eterna. Recibimos la primera cuando nacemos. Alcanzamos la segunda por luchar, porque el hombre no alcanza la inmortalidad sin las dificultades. . . . Por esta raz贸n, nos ha dado la vida presente, para que o perdamos la vida verdadera y eterna por causa de nuestros pecados, o la ganemos por nuestras virtudes.鈥14

De cierto, todos los escritores cristianos primitivos que tratan el tema de la salvaci贸n presentan esta misma creencia.
驴Quiere decir eso que los cristianos primitivos ense帽aron que ganamos la salvaci贸n por nuestras obras?

No, los cristianos primitivos no ense帽aron que ganamos la salvaci贸n por acumular m谩s y m谩s buenas obras. Supieron y destacaron que la fe es esencial a la salvaci贸n, y que sin la gracia de Dios nadie se salva. Todos los escritores que acabo de citar daban 茅nfasis tambi茅n a esa verdad. Aqu铆 voy a dar unos ejemplos:

Clemente de Roma escribi贸: 鈥淣o podemos justificarnos nosotros mismos. No por nuestra sabidur铆a, ni entendimiento, ni piedad, ni nuestras obras nacidas de la santidad del coraz贸n. Sino por la fe por medio de la cual el Dios Todopoderoso ha justificado a todos los hombres desde el principio.鈥15

Policarpo escribi贸: 鈥淢uchos desean entrar en este gozo, sabiendo que 鈥榩or gracia son salvos, no por obras鈥, y por la voluntad de Dios en Jesucristo鈥16 (Efesios 2.Cool.

Bernab茅 escribi贸: 鈥淧ara eso el Se帽or entreg贸 su cuerpo a la corrupci贸n, para que seamos santificados por el perd贸n de los pecados, por medio de su sangre.鈥17

Justino escribi贸: 鈥淣uestro Cristo, quien sufri贸 y fue crucificado, no cay贸 bajo la maldici贸n de la ley. Al contrario, 茅l manifest贸 que s贸lo 茅l podr谩 salvar a los que no se aparten de su fe. . . . Como la sangre de la pascua salv贸 a los que estaban en Egipto, as铆 mismo la sangre de Cristo salva de la muerte a los que creen.鈥18

Clemente de Alejandr铆a escribi贸: 鈥淪igue que hay un solo don inmutable de salvaci贸n dado por un Dios, por medio de un Se帽or, pero ese don abarca muchos beneficios.鈥19 Y otra vez: 鈥淎braham no fue justificado por obras, sino por la fe [Romanos 4.3]. Por eso, aunque hicieran buenas obras ahora, de nada les servir谩 despu茅s de la muerte, si no tienen fe.鈥20
驴Puede tener fe el que tiene obras? Y el que tiene fe, 驴puede tener obras tambi茅n?

Tal vez usted est茅 diciendo entre s铆: 鈥淎hora s铆 estoy confundido. Primero dicen que somos salvos por las obras, y luego dicen que somos salvos por la fe o por la gracia. 隆Parece que ellos mismos se contradicen!鈥

No se contradicen. Nuestro problema est谩 en que Agust铆n, Lutero y otros te贸logos nos han convencido de que hay una contradicci贸n irreconciliable entre ser salvo por gracia y ser salvo por obras. Nos han dicho que hay s贸lo dos posibilidades en cuanto a c贸mo ser salvo: o es el don de Dios, o es el premio que ganamos por las obras. En la l贸gica, esta manera err贸nea de razonar se conoce como el dilema falso. Es decir, es dilema que uno mismo crea por su manera de pensar.

Los cristianos primitivos hubieran replicado que un don siempre es un don, aunque se concede a uno s贸lo a condici贸n que obedezca. Supongamos que un rey pida a su hijo que traiga una cesta de fruto del huerto. Despu茅s de volver el hijo, el rey le dice que le da la mitad de su reino. 驴Fue don, o fue salario ese galard贸n? Claro que fue don. El hijo no hubiera podido ganar la mitad del reino de su padre con s贸lo cumplir un deber tan peque帽o. Que el don fue dado a condici贸n que obedeciera el hijo no cambia el hecho de que siempre fue don.

Los cristianos primitivos creyeron que la salvaci贸n es don de Dios, pero tambi茅n creyeron que Dios da ese don a quien 茅l quiere. Y 茅l ha querido darlo s贸lo a aquellos que le aman y le obedecen.

驴Es eso tan dif铆cil de entender? No decimos nosotros a veces que la asistencia social se debe dar s贸lo a aquellos que la merecen. Cuando decimos que la merecen, 驴estamos diciendo que la asistencia es un salario que ganan? Claro que no. La asistencia social siempre es un don. Y si brindamos nuestros dones s贸lo a las personas que consideramos dignas de recibirlos, siempre son dones. No son salario.
鈥淪铆, pero la Biblia dice . . .鈥

Hace poco cuando yo explicaba a un grupo de creyentes lo que los cristianos primitivos cre铆an acerca de la salvaci贸n, una mujer se puso un poco molesta. De repente exclam贸: 鈥淢e parece que a ellos les faltaba leer la Biblia鈥.

Pero los cristianos primitivos s铆 le铆an la Biblia. Josh McDowell confirma ese hecho muy bien en su libro, Evidence That Demands a Verdict:

鈥淛. Herold Greenlee dice que los escritores cristianos primitivos 鈥榗itaron tanto el Nuevo Testamento que uno pudiera reconstruir casi todo el Nuevo Testamento sin referirse a los manuscritos.鈥 . . .
鈥淐lemente de Alejandr铆a (150-212 d. de J.C.). En 2.400 citas cita de todos los libros del Nuevo Testamento menos tres.
鈥淭ertuliano (160-222 d. de J.C.) era un anciano de la iglesia en Cartago y cita el Nuevo Testamento m谩s de 7000 veces. De esas citas, m谩s de 3.800 son de los evangelios. . . .
鈥淕eisler y Nix concluyen con raz贸n que 鈥榗ontar r谩pidamente lo que sabemos hasta ahora revela que hay m谩s de 32.000 citas del Nuevo Testamento antes de la fecha del concilio de Nicea (325)鈥.鈥21

As铆 que les suplico que no acusen a los cristianos primitivos de no leer la Biblia. Estos cristianos bien sab铆an lo que Pablo escribi贸 acerca de la salvaci贸n y la gracia. Pablo ense帽贸 personalmente a ciertos de ellos, como Clemente de Roma. Pero los cristianos primitivos no elevaron los escritos de Pablo en Romanos y G谩latas m谩s que las ense帽anzas de los otros ap贸stoles y de Jes煤s. Cuando le铆an la ense帽anza de Pablo acerca de la gracia, se acordaban tambi茅n de otras escrituras, como las siguientes:

鈥淣o todo el que me dice: Se帽or, Se帽or, entrar谩 en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que est谩 en los cielos鈥 (Mateo 7.21).
鈥淢as el que persevere hasta el fin, 茅ste ser谩 salvo鈥 (Mateo 24.13).
鈥淣o os maravill茅is de esto; porque vendr谩 hora cuando todos los que est谩n en los sepulcros oir谩n su voz; y los que hicieron lo bueno saldr谩n a resurrecci贸n de vida, mas los que hicieron lo malo, a resurrecci贸n de condenaci贸n鈥 (Juan 5.28-29).
鈥淗e aqu铆 yo vengo pronto, y mi galard贸n conmigo, para recompensar a cada uno seg煤n sea su obra鈥 (Apocalipsis 22.12).
鈥淭en cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvar谩s a ti mismo y a los que te oyeren鈥 (1 Timoteo 4.16).

Al final de este cap铆tulo doy una lista de otros pasajes que citaron.

As铆 que no es problema de creer las Escrituras, sino de interpretarlas. La Biblia dice que somos 鈥渟alvos por gracia por medio de la fe, y eso no de [nosotros], pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glor铆e鈥 (Efesios 2.8-9). Pero la Biblia tambi茅n dice que 鈥渆l hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe鈥 (Santiago 2.24). Nuestra doctrina sobre la salvaci贸n acepta la primera de estas declaraciones, pero niega la segunda. La doctrina de los cristianos primitivos dio igual valor a ambas declaraciones.

Como dije anteriormente, los cristianos primitivos no creyeron que el hombre est谩 totalmente depravado e incapaz de hacer lo bueno. Ense帽aron que los hombres somos capaces de obedecer a Dios y amarlo. Pero tambi茅n creyeron que es imposible que sigamos obedeciendo a Dios toda la vida sin la ayuda de Dios. Para ellos, la obediencia no depend铆a exclusivamente del poder humano; tampoco depend铆a exclusivamente del poder de Dios. Depend铆a de una combinaci贸n de ambos elementos.

Y ellos entendieron la salvaci贸n de semejante manera. De pura gracia Dios ofrece a todos el don del nuevo nacimiento, lo cual nos hace hijos de Dios y herederos de la promesa de la vida eterna. No tenemos que alcanzar cierto nivel de justicia primero. No tenemos que hacer nada para ganar el nuevo nacimiento. No tenemos que propiciar todos los pecados que hemos cometido. Dios borra todo nuestro pasado鈥攄e pura gracia. En verdad, somos salvos por gracia, no por obras, as铆 como escribi贸 Pablo.

Sin embargo, los cristianos primitivos sosten铆an que nosotros tambi茅n desempe帽amos un papel en nuestra salvaci贸n. Primero, tenemos que arrepentirnos y creer en Cristo como nuestro Se帽or y Salvador para poder recibir la gracia de Dios. Y habiendo recibido el nuevo nacimiento, tambi茅n tenemos que obedecer a Cristo. Aun as铆, nuestra obediencia tambi茅n depende de la gracia de Dios que nos brinda poder y perd贸n. De esta manera, la salvaci贸n comienza con la gracia y termina con la gracia. Pero en medio va la parte del hombre, la fidelidad y la obediencia. En el fondo, entonces, la salvaci贸n depende de Dios y depende del hombre. Por eso dec铆a Santiago que somos salvos por las obras, y no s贸lo por la fe.
驴Puede volver a perderse el que es salvo?

Ya hemos visto que los cristianos primitivos creyeron que tenemos que seguir en fe y obediencia si vamos a ser salvos. L贸gicamente, entonces, creyeron que una vez salvos podemos volver a perdernos. Por ejemplo, Ireneo, el alumno de Policarpo, escribi贸: 鈥淐risto no volver谩 a morir por aquellos que cometen pecado, pues la muerte no se ense帽orea m谩s de 茅l. . . . Por eso no debemos jactarnos. . . . Pero s铆 debemos cuidarnos, para que no dejemos de alcanzar el perd贸n de pecados y seamos excluidos de su reino. Esto pudiera sucedernos, aunque hubi茅ramos llegado a conocer a Cristo, si hici茅ramos lo que a Dios no le agrada.鈥22 (Hebreos 6:4-6).

Tertuliano escribi贸: 鈥淗ay personas que act煤an como si Dios estuviera bajo obligaci贸n de brindar sus dones aun a aquellos que no son dignos de ellos. Convierten la generosidad de Dios en una esclavitud. . . . Porque despu茅s, 驴no caen muchos de la gracia de Dios? 驴No se les quita el don que hab铆an recibido?鈥23

Cipriano escribi贸 a sus compa帽eros creyentes: 鈥淓st谩 escrito: 鈥楨l que persevere hasta el fin, 茅ste ser谩 salvo鈥 [Mateo 10.22]. Lo que precede el fin no es m谩s que un paso en la subida a la cumbre de la salvaci贸n. No es el fin de la carrera lo cual nos gana el resultado final de la subida.鈥24

Muy a menudo los cristianos primitivos citaron el pasaje de la Biblia que encontramos en Hebreos 10.26: 鈥淧orque si pec谩ramos voluntariamente despu茅s de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda m谩s sacrificio por los pecados.鈥 Los predicadores de hoy muchas veces nos dicen que este pasaje no se refiere a personas ya salvas. Si esto fuera el caso, el escritor no supo comunicarlo a sus lectores. Todos los cristianos primitivos entendieron que este pasaje habla de los que ya son salvos.

Puede que usted crea que los cristianos primitivos vivieron siempre sin ninguna seguridad de su salvaci贸n. Pero definitivamente no fue as铆. Aunque creyeron que el Padre celestial pudiera desheredarlos si deseaba hacerlo, el tono de todos sus escritos muestra que no vivieron temerosos de perder su herencia espiritual. 驴Se afana y se preocupa el hijo obediente de que su padre natural pueda desheredarlo?
Los que predicaron la salvaci贸n s贸lo por gracia

Usted puede estar extra帽ado de lo que he escrito hasta ahora, pero lo que voy a decir ahora es aun m谩s extra帽o. Hab铆a un grupo religioso, llamados herejes por los cristianos primitivos, que disputaba fuertemente esta doctrina de la iglesia sobre la salvaci贸n y las obras. En oposici贸n a los cristianos primitivos, ense帽aban que el hombre est谩 totalmente depravado, que somos salvos por gracia solamente, que las obras no tienen que ver con la salvaci贸n, y que una vez salvos no podemos perder la salvaci贸n.

S茅 lo que usted pueda estar pensando: 鈥淓se grupo de 鈥榟erejes鈥 eran los cristianos verdaderos, y los cristianos 鈥榦rtodoxos鈥 eran los herejes. Pero tal conclusi贸n es imposible. Digo que es imposible concluir que los herejes fueran cristianos porque al decir 鈥渉erejes鈥 me refiero a los gn贸sticos. La palabra griega gnosis quiere decir 鈥渃iencia鈥, y los gn贸sticos dec铆an que Dios les hab铆a revelado un conocimiento m谩s profundo que los cristianos primitivos no ten铆an. Cada maestro gn贸stico ten铆a su propia ense帽anza, pero todos m谩s o menos concordaban en decir que el Creador era un Dios distinto al Padre de nuestro Se帽or Jes煤s. Este Dios inferior, seg煤n ellos, hab铆a creado el mundo sin el permiso del Padre celestial. Y esa creaci贸n fue una gran equivocaci贸n, y el hombre como resultado est谩 totalmente depravado. Ellos dec铆an que el Dios del Antiguo Testamento era ese Creador inferior, y que no es el mismo gran Dios del Nuevo Testamento.

Seg煤n ellos, los hombres somos creaci贸n de ese Dios inferior, y por lo tanto no tenemos capacidad ninguna de hacer lo m铆nimo para alcanzar la salvaci贸n. Fue una suerte para nosotros que el Padre de nuestro Se帽or Jesucristo tuvo piedad de nosotros y mand贸 a su Hijo para salvarnos. Pero porque nuestro cuerpo est谩 depravado sin remedio, el Hijo de Dios no pudo hacerse hombre en realidad. No, s贸lo tom贸 la apariencia de un hombre, pero no era hombre en realidad. No muri贸 en realidad, y no resucit贸. Y ya que somos, seg煤n ellos, pecadores hasta el fondo, nosotros no podemos hacer nada para alcanzar la salvaci贸n. M谩s bien, somos salvos s贸lo por la gracia del Padre.25

Si usted todav铆a cree que tales maestros puedan haber sido cristianos tambi茅n, note ahora lo que el ap贸stol Juan escribi贸 acerca de ellos: 鈥淧orque muchos enga帽adores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el enga帽ador y el anticristo鈥 (2 Juan 7). Los gn贸sticos eran los maestros que negaban que Jes煤s hab铆a venido en carne, y a ellos se refiere Juan. El los califica, sin lugar a dudas, de ser enga帽adores y anticristos.

De esta manera, si nuestra doctrina sobre la salvaci贸n fuera verdad, tuvi茅ramos que enfrentarnos con la realidad inquietante que esta doctrina fue ense帽ada por los 鈥渉erejes鈥 y los 鈥渁nticristos鈥. S贸lo muchos a帽os despu茅s fue adoptada por la iglesia.

Los cristianos primitivos basaron su entendimiento de la salvaci贸n sobre los siguientes pasajes, y otros semejantes: 鈥淓l que siembra para el Esp铆ritu, del Esp铆ritu segar谩 vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos鈥 (G谩latas 6.8-9). 鈥淧orque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba seg煤n lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo鈥 (2 Corintios 5.10). 鈥淧orque sab茅is esto, que ning煤n fornicario, o inmundo, o avaro, que es id贸latra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios鈥 (Efesios 5.5). 鈥淪i sufrimos, tambi茅n reinaremos con 茅l; si le neg谩remos, 茅l tambi茅n nos negar谩鈥 (2 Timoteo 2.12). 鈥淧rocuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia鈥 (Hebreos 4.11). 鈥淧orque os es necesario la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obteng谩is la promesa鈥 (Hebreos 10.36). 鈥淐iertamente, si habi茅ndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Se帽or y Salvador Jesucristo, enred谩ndose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que despu茅s de haberlo conocido, volverse atr谩s del santo mandamiento que les fue dado鈥 (2 Pedro 2.20-21).

Para otras Escrituras citadas por los cristianos primitivos, v茅ase la nota n煤mero 26 en las 煤ltimas p谩ginas de este libro.

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Cheito






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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 10:46 am    T韙ulo del mensaje: Responder citando

Las letras est谩n tan grandes que se hace realmente dif铆cil la lectura, ser谩 que uds usan el televisor de monitor, pero en un monitor com煤n y corriente como el mio, es bastante dif铆cil sobre todo cuando son tan largos los escritos.

Creo que paso y no los voy a poder leer, me es muy molesto.

Edito: falso, record茅 que puedo usar la herramienta de disminuir el tama帽o de la fuente. Pero no deja de ser molesto tener que hacerlo.
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janhm






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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 11:44 am    T韙ulo del mensaje: Responder citando

Cheito escribi:
Las letras est谩n tan grandes que se hace realmente dif铆cil la lectura, ser谩 que uds usan el televisor de monitor, pero en un monitor com煤n y corriente como el mio, es bastante dif铆cil sobre todo cuando son tan largos los escritos.

Creo que paso y no los voy a poder leer, me es muy molesto.

Edito: falso, record茅 que puedo usar la herramienta de disminuir el tama帽o de la fuente. Pero no deja de ser molesto tener que hacerlo.


Gracias por la observaci贸n, pero en realidad no comprendo lo que quieres decir al se帽alar que se te hace dif铆cil la lectura. Normalmente las letras grandes evitan que se te canse la vista al no tener que forzarla. Por otro lado, las l铆neas deber铆an ajustarse al ancho de tu pantalla y en mi caso, si es cierto que utilizo un televisor/monitor de 32 pulgadas adem谩s de un monitor de 17 pulgadas y en ambos se ve bien. Quiz谩s es que tienes mal configurada tu pantalla. Entra en el Panel de Control, escoge "pantalla" y all铆 puedes configurarlo correctamente (en Windows 7). Saludos.

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Cheito






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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 3:55 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

janhm escribi:
Cheito escribi:
Las letras est谩n tan grandes que se hace realmente dif铆cil la lectura, ser谩 que uds usan el televisor de monitor, pero en un monitor com煤n y corriente como el mio, es bastante dif铆cil sobre todo cuando son tan largos los escritos.

Creo que paso y no los voy a poder leer, me es muy molesto.

Edito: falso, record茅 que puedo usar la herramienta de disminuir el tama帽o de la fuente. Pero no deja de ser molesto tener que hacerlo.


Gracias por la observaci贸n, pero en realidad no comprendo lo que quieres decir al se帽alar que se te hace dif铆cil la lectura. Normalmente las letras grandes evitan que se te canse la vista al no tener que forzarla. Por otro lado, las l铆neas deber铆an ajustarse al ancho de tu pantalla y en mi caso, si es cierto que utilizo un televisor/monitor de 32 pulgadas adem谩s de un monitor de 17 pulgadas y en ambos se ve bien. Quiz谩s es que tienes mal configurada tu pantalla. Entra en el Panel de Control, escoge "pantalla" y all铆 puedes configurarlo correctamente (en Windows 7). Saludos.
En un escrito corto no molestan las letras grandes, como por ejemplo en un t铆tulo, pero cuando ya son p谩rrafos se hace fastidioso leer tan pocas palabras por l铆nea lo que hace que uno tiene que bajar con mas frecuencia el scroll.

Pero lo resolv铆 no con cambios en la configuraci贸n del monitor, pues me pondr铆a las dem谩s letras muy chicas, lo que hago es dale a la tecla Control(Ctrl)+Rueda del rat贸n. Por ah铆 es mas sencillo para quienes puedan encontrar las fuentes grandes como una dificultad para leer.

Saludos
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janhm






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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 4:52 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

Cheito escribi:
janhm escribi:
Cheito escribi:
Las letras est谩n tan grandes que se hace realmente dif铆cil la lectura, ser谩 que uds usan el televisor de monitor, pero en un monitor com煤n y corriente como el mio, es bastante dif铆cil sobre todo cuando son tan largos los escritos.

Creo que paso y no los voy a poder leer, me es muy molesto.

Edito: falso, record茅 que puedo usar la herramienta de disminuir el tama帽o de la fuente. Pero no deja de ser molesto tener que hacerlo.


Gracias por la observaci贸n, pero en realidad no comprendo lo que quieres decir al se帽alar que se te hace dif铆cil la lectura. Normalmente las letras grandes evitan que se te canse la vista al no tener que forzarla. Por otro lado, las l铆neas deber铆an ajustarse al ancho de tu pantalla y en mi caso, si es cierto que utilizo un televisor/monitor de 32 pulgadas adem谩s de un monitor de 17 pulgadas y en ambos se ve bien. Quiz谩s es que tienes mal configurada tu pantalla. Entra en el Panel de Control, escoge "pantalla" y all铆 puedes configurarlo correctamente (en Windows 7). Saludos.
En un escrito corto no molestan las letras grandes, como por ejemplo en un t铆tulo, pero cuando ya son p谩rrafos se hace fastidioso leer tan pocas palabras por l铆nea lo que hace que uno tiene que bajar con mas frecuencia el scroll.

Pero lo resolv铆 no con cambios en la configuraci贸n del monitor, pues me pondr铆a las dem谩s letras muy chicas, lo que hago es dale a la tecla Control(Ctrl)+Rueda del rat贸n. Por ah铆 es mas sencillo para quienes puedan encontrar las fuentes grandes como una dificultad para leer.

Saludos


Ya comprendo, bueno, dejar茅 las letras en el tama帽o original que genera el foro para que no tengan que hacer modificaciones. Gracias y saludos.

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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 4:55 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

La predestinaci贸n y el libre albedr铆o


Muchos cristianos evang茅licos creen que la Reforma de Lutero volvi贸 la iglesia a las normas de los creyentes primitivos. Muchos tambi茅n creen que los cristianos evang茅licos de hoy ense帽an lo mismo que ense帽aba Lutero. Sin embargo, ninguna de estas suposiciones est谩 en lo correcto.

Probablemente a usted le extra帽ar谩 aprender que nuestra doctrina actual sobre la salvaci贸n por la fe es muy diferente de la doctrina de los cristianos primitivos. Tal vez le extra帽ar谩 aun m谩s aprender que nuestra doctrina sobre la salvaci贸n tambi茅n es muy diferente de la de Mart铆n Lutero y los otros reformadores. En verdad, ense帽amos s贸lo la mitad de la doctrina de la Reforma sobre la salvaci贸n.

Es cierto que Lutero a veces dijo que el hombre se salva 鈥渟贸lo por la fe鈥. Pero tambi茅n es cierto que ense帽贸 que el hombre est谩 tan totalmente depravado que 茅l ni siquiera puede ejercer fe en Dios o aceptar el don de la salvaci贸n. Por eso, seg煤n Lutero, las 煤nicas personas que tienen la fe salvadora son aquellas a quienes Dios se la ha dado. Y Dios da esa fe solamente a aquellos que 茅l predestina arbitrariamente para ello desde antes de la creaci贸n. Al decir 鈥渁rbitrariamente鈥, quiero decir que Lutero ense帽aba que Dios da esa fe a algunas personas, y no a otras, sin tomar en cuenta el deseo, la fe, la justicia, las acciones o las oraciones de estas personas.

Al final, Lutero no pudo sino lamentar: 鈥淓sa fe es la del grado m谩s alto鈥攃reer que 茅l es misericordioso, el mismo que salva a tan pocos y condena a tantos. Creer que 茅l es justo, el que seg煤n su propia voluntad nos dispone sin remedio a la condenaci贸n.鈥1 De esta manera los reformadores no ense帽aron que el hombre se salva s贸lo por la fe, o que se salva por recibir a Cristo. Ense帽aron que los predestinados a la salvaci贸n se salvan de pura gracia y los dem谩s se condenan eternamente.

Es una creencia popular, pero sin base, que Juan Calvino inici贸 la doctrina de la predestinaci贸n. Calvino sencillamente repet铆a la teolog铆a establecida por todos los reformadores. As铆 que, los que hoy en d铆a dicen que la oferta de la salvaci贸n se ofrece libremente a todo el mundo contradicen una doctrina fundamental de la Reforma.

Despu茅s de la Reforma, por varios siglos los cristianos evang茅licos trataron de convencer a un mundo dudoso que nuestras vidas y nuestros destinos eternos son predestinados arbitrariamente por Dios. Dec铆an que el Dios que los predestina de esta forma es un Dios de amor. Pero yo digo: 隆Qu茅 iron铆a! 隆Los cristianos primitivos trataron de convencer al mundo dudoso que la vida y el destino de los hombres no se determinan por predestinaci贸n!
Creyeron en el libre albedr铆o

Los cristianos primitivos creyeron firmemente en el libre albedr铆o. Por ejemplo, Justino propuso el siguiente argumento a los romanos: 鈥淗emos aprendido de los profetas, y lo afirmamos nosotros, que los correctivos, los castigos y los galardones se miden conforme al m茅rito de los hechos de cada uno. De otra manera, si todo sucediera s贸lo por suerte, no hubiera nada a nuestro poder. Porque si un hombre se predestinara a lo bueno y otro a lo malo, el primero no mereciera la alabanza ni el segundo la culpa. Si los hombres no tuvieran el poder de evitar lo malo y de escoger lo bueno seg煤n su propia voluntad, no fueran responsables por sus hechos, sean buenos o malos. . . . Porque el hombre no ser铆a merecedor de recompensa o alabanza si 茅l mismo no escogiera lo bueno, o si s贸lo fuera creado para hacer lo bueno. De igual manera, si un hombre fuera malo, no merecer铆a el castigo, ya que 茅l mismo no hubiera escogido lo malo, siendo 茅l capaz de hacer s贸lo lo que fue creado para hacer.鈥2

Clemente escribi贸 de semejante manera: 鈥淣i alabanza ni condenaci贸n, ni recompensa ni castigo, ser铆a justo si el hombre no tuviera el poder de escoger [lo bueno] y evitar [lo malo], si el pecado fuera involuntario.鈥3

Arquelao, escribiendo pocos a帽os despu茅s, dijo lo mismo: 鈥淭oda la creaci贸n de Dios, Dios la hizo muy bien. Y 茅l ha dado a cada persona el poder del libre albedr铆o, y por la misma norma ha instituido la ley de juicio. . . . Y por cierto todo el que quiera, puede guardar sus mandamientos. Pero el que los desprecia y se vuelve en contra de ellos, sin duda alguna tendr谩 que hacer frente a esa ley de juicio. . . . No cabe duda de que cada persona, utilizando el poder de su libre albedr铆o, puede fijar su camino en la direcci贸n que 茅l quiera.鈥4

Metodio, un m谩rtir cristiano que vivi贸 cerca de los fines del tercer siglo, escribi贸 de semejante manera: 鈥淎quellos [paganos] que deciden que el hombre no tiene libre albedr铆o, sino afirman que se gobierna por las disposiciones inevitables de la suerte, son culpables de impiedad ante el mismo Dios, ya que le hacen la causa y el autor de las maldades humanas.鈥5

Los cristianos primitivos no cre铆an en el libre albedr铆o sin base, sino se basaron firmemente en las siguientes Escrituras y otras semejantes:

鈥淧orque de tal manera am贸 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig茅nito, para que todo aquel que en 茅l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna鈥 (Juan 3.16).
鈥淓l Se帽or no retarda su promesa, seg煤n algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento鈥 (2 Pedro 3.9).
鈥淵 el Esp铆ritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente鈥 (Apocalipsis 22.17).
鈥淥s he puesto delante la vida y la muerte, la bendici贸n y la maldici贸n; escoge, pues, la vida, para que vivas t煤 y tu descendencia鈥 (Deuteronomio 30.19).

De esta manera, vemos que en el principio el mundo pagano, no los cristianos, cre铆an en la predestinaci贸n. Mas, en una de las peculiaridades de la historia cristiana, Lutero apoy贸 a los romanos paganos y se opuso a los cristianos primitivos. No quiero decir que, en efecto, se hizo partidario de los romanos. Digo que literalmente se hizo su partidario. Por ejemplo, Lutero escribi贸 lo siguiente acerca de la suerte y la predestinaci贸n:

鈥溌縋or qu茅 ser谩 tan dif铆cil que nosotros los cristianos entendamos estas cosas? 驴Por qu茅 se nos consideran irreligiosos, raros y vanos si discutimos estas cosas y las sabemos, cuando los poetas paganos, y todo el mundo, hablaban de ellas muchas veces? Hablando s贸lo de Virgilio [un poeta pagano romano], 驴cu谩ntas veces habla 茅l de la suerte? 鈥楾odas las cosas quedan fijas bajo ley inmutable.鈥 Otra vez: 鈥楩ijo est谩 el d铆a de todos los hombres.鈥 Otra vez: 鈥楽i la suerte te llama.鈥 Y otra vez: 鈥楽i t煤 quieres romper la cadena de la suerte.鈥 La meta de este poeta es mostrar que la suerte tuvo m谩s que ver con la destrucci贸n de Troya, y con la grandeza de Roma, que todos los esfuerzos unidos de los hombres. . . . De eso podemos ver que todo el mundo ten铆a el conocimiento de la predestinaci贸n y de la presciencia de Dios igual como ten铆an el conocimiento de la existencia de la deidad. Y los que quisieron mostrarse sabios disputaban tanto que, siendo entenebrecidos sus corazones, se hicieron necios (Romanos 1.21-22). Negaron o fingieron no saber las cosas las cuales los poetas, y todo el mundo, y hasta sus propias conciencias, creyeron ser conocidas en todo el mundo, y muy ciertas, y muy verdaderas.鈥6

驴C贸mo explicaron ellos los pasajes b铆blicos que al parecer ense帽an la predestinaci贸n?

De lo que yo puedo observar, muchos cristianos evang茅licos鈥攓uiz谩s la mayor铆a鈥攄icen que creen en la predestinaci贸n. Mas, sus oraciones y sus acciones muestran que en realidad no creen. Otros se desesperan ante toda la confusi贸n religiosa y admiten: 鈥淣o s茅 qu茅 creer鈥.

El problema consiste en que la Biblia nos dice: 鈥淓scoge, pues, la vida, para que vivas鈥; pero tambi茅n nos dice que: 鈥淣o depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia鈥. Por una parte, dice que Dios es paciente, 鈥渘o queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento鈥 (2 Pedro 3.9). Por otra parte, dice que Dios 鈥渄e quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece鈥 (Romanos 10.1Cool.

Yo he luchado con tales pasajes contradictorios, seg煤n parece, casi toda mi vida. Me dio bastante consolaci贸n hallar que los cristianos primitivos tuvieron explicaciones l贸gicas鈥攜 b铆blicas鈥攄e estas aparentes contradicciones. En verdad, su manera de explicar la presciencia de Dios y el libre albedr铆o del hombre son de las m谩s razonables que jam谩s he o铆do.

Por contraste, otra vez los gn贸sticos eran los que ense帽aban que los humanos somos predestinados arbitrariamente o para la salvaci贸n o para la condenaci贸n. Recuerde que seg煤n ellos somos totalmente depravados porque fuimos creados por un Dios inferior. No es de extra帽arse, entonces, que ense帽araron que podemos ser salvos s贸lo si Dios nos escoge para la salvaci贸n.

En su obra titulada, De los puntos principales, Or铆genes escribe de muchos de los argumentos de la biblia que los gn贸sticos usaban. Contest贸 muchas de las preguntas acerca del libre albedr铆o y de la predestinaci贸n que su alumnos le hicieron. Aqu铆 doy una parte de lo que escribi贸 Or铆genes:

鈥淯na de las doctrinas ense帽adas por la iglesia es la del juicio justo de Dios. Este hecho estimula a los que creen en 茅l para que vivan piadosamente y que eviten el pecado. Reconocen que lo que nos trae o alabanza o culpa est谩 dentro de nuestro poder.

鈥淓s nuestra responsabilidad vivir en justicia. Dios exige esto de nosotros, no como si dependi茅ramos de 茅l, ni de otro, ni de la suerte (como creen algunos), sino como si dependiera de nosotros mismos. El profeta Miqueas demostr贸 eso cuando dijo: 鈥極h hombre, 茅l te ha declarado lo que es bueno, y qu茅 pide Jehov谩 de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia鈥 [Miqueas 6.8]. Mois茅s tambi茅n dijo: 鈥榊o he puesto delante de ti el camino de la vida y el camino de la muerte. Escoge lo bueno y sigue en 茅l鈥 [Deuteronomio 30.15, 19].

鈥淭ome en cuenta c贸mo nos habla Pablo de manera que da a entender que tenemos libre albedr铆o y que nosotros mismos somos causa o de nuestra ruina o de nuestra salvaci贸n. El dice: 鈥樎縊 menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te gu铆a al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu coraz贸n no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el d铆a de la ira y de la revelaci贸n del justo juicio de Dios, el cual pagar谩 a cada uno conforme a sus obras; vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino obedecen a la injusticia鈥 [Romanos 2.4-8].

鈥淧ero hay ciertas declaraciones en el Antiguo Testamento como tambi茅n en el Nuevo que pudieran hacernos concluir lo contrario: Que no depende de nosotros o el guardar sus mandamientos para ser salvos, o el desobedecerlos para perdernos. As铆 que, examin茅moslos uno por uno.

鈥淧rimero, las declaraciones en cuanto a Fara贸n han causado dudas en muchos. Dios dijo varias veces: 鈥榊o endurecer茅 el coraz贸n de Fara贸n鈥 [Exodo 4.21]. Claramente, si Fara贸n fue endurecido por Dios y pec贸 como resultado de ese endurecimiento, 茅l no fue responsable por su pecado. Y no tuvo libre albedr铆o.

鈥淰amos a a帽adir a este pasaje otro que escribi贸 Pablo: 鈥楳as antes, oh hombre, 驴qui茅n eres t煤, para que alterques con Dios? 驴Dir谩 el vaso de barro al que lo form贸: 驴Por qu茅 me has hecho as铆? 驴O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?鈥 [Romanos 9.20-21].

鈥淵a que sabemos que Dios es tanto bueno como justo, veamos c贸mo el Dios bueno y justo pudo endurecer el coraz贸n de Fara贸n. Tal vez por un ejemplo usado por el ap贸stol en la ep铆stola a los Hebreos podemos ver que, en una sola obra, Dios puede mostrar misericordia a un hombre mientras endurece a otro, sin la intenci贸n de endurecerlo. 鈥楲a tierra鈥, dice 茅l, 鈥榖ebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa al agricultor, por la bendici贸n de Dios. Pero la que produce espinos y abrojos no tiene valor, y est谩 pr贸xima a ser maldecida. Su fin es el ser quemada鈥 [Hebreos 6.7-8].

鈥淭al vez nos parezca raro que aquel que produce la lluvia dijera: 鈥楶roduzco tanto los frutos como tambi茅n los espinos de la tierra鈥. Mas, aunque raro, es cierto. Si no hubiera lluvia, no hubiera ni frutos ni espinos. La bendici贸n de la lluvia, por tanto, cay贸 aun sobre la tierra improductiva. Pero ya que estaba descuidada y no cultivada, produjo espinos y abrojos. De esta manera, las obras maravillosas de Dios son semejantes a las lluvias. Los resultados opuestos son semejantes a las tierras o cultivadas o descuidadas.

鈥淭ambi茅n las obras de Dios son semejantes al sol, el cual pudiera decir: 鈥榊o hago suave y hago duro鈥. Aunque estas acciones son opuestas, el sol no hablar铆a mentira, porque el calor que suaviza la cera es el mismo que endurece el lodo. De semejante manera, por una parte, los milagros hechos por mano de Mois茅s endurecieron a Fara贸n a causa de la maldad de su coraz贸n. Pero suavizaron a la multitud egipcia, que sali贸 de Egipto con los hebreos [Exodo 12.38].

鈥淰eamos a otro pasaje: 鈥楢s铆 que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia鈥 [Romanos 9.16]. Aqu铆 Pablo no niega que los humanos tenemos que hacer algo. Sino alaba la bondad de Dios, quien lleva lo que se hace a su fin deseado. El sencillo deseo humano no basta para alcanzar el fin. Solo el correr no basta para que el atleta gane el premio. Tampoco basta para que los cristianos ganemos el premio que da Dios por Cristo Jes煤s. Estas cosas se llevan a cabo s贸lo con la ayuda de Dios.

鈥淐omo si hablara de la agricultura, Pablo dice: 鈥榊o plant茅, Apolos reg贸; pero el crecimiento lo da Dios. As铆 que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento鈥 [1 Corintios 3.6-7]. Ahora pudi茅ramos decir con raz贸n que la cosecha del agricultor no es trabajo s贸lo del agricultor. Tampoco es trabajo s贸lo del que riega. Al fin y al cabo, es trabajo de Dios. As铆 mismo, no es que no tengamos nada que hacer para que nos desarrollemos espiritualmente a la perfecci贸n. Mas, con todo, no es obra de s贸lo nosotros, porque Dios tiene una obra aun m谩s grande que la nuestra. As铆 es en nuestra salvaci贸n. La parte que hace Dios es much铆simo mayor que la nuestra.鈥7

驴Puede Dios ver el futuro?


Aunque no creyeron en la predestinaci贸n, los cristianos primitivos creyeron fuertemente en la soberan铆a de Dios y en su habilidad de prever el futuro. Por ejemplo, entendieron que las profec铆as de Dios acerca de Jacob y Esa煤 (Romanos 9.13 y G茅nesis 25.23) resultaron de esta habilidad de prever el futuro, y no de una predestinaci贸n arbitraria de los hombres a una suerte fija. Vieron que hay una gran diferencia entre el prever algo y el causarlo.

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MensajePublicado: Mie Ene 30, 2013 5:40 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

janhm escribi:
驴Puede Dios ver el futuro?[/align]


Claro que s铆, como lo ve Hermes o Adriana Azzi.... 驴hay alguna diferencia?
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janhm






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MensajePublicado: Jue Ene 31, 2013 12:26 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

El bautismo en el cristianismo primitivo


Todav铆a recuerdo la primera vez que le铆 las palabras de Jes煤s a Nicodemo: 鈥淒e cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Esp铆ritu, no puede entrar en el reino de Dios鈥. Era muchacho en ese tiempo, y le铆 ese vers铆culo en una clase b铆blica. El maestro hizo la pregunta:

鈥斅縌u茅 quiere decir ser nacido 鈥渄e agua鈥?

Me puse a pensar un momento y luego contest茅:

鈥擟reo que Jes煤s hablaba del bautismo en agua.

Me sent铆a orgulloso de haber podido comprender eso. Pero, para verg眉enza m铆a, el maestro explic贸 que yo estaba 鈥渆n un error com煤n鈥, y que 鈥渘acer de agua no pod铆a referirse al bautismo鈥.

A trav茅s de los a帽os yo he podido 鈥渃orregir鈥 a otros que cre铆an que ese pasaje se refiere al bautismo en agua. Siempre me sent铆a muy bien de poder dar la explicaci贸n 鈥渃orrecta鈥. Pero se me bajaron los humos cuando me di cuenta de que los cristianos primitivos sin excepci贸n ense帽aban que Jes煤s s铆 se refer铆a al agua de bautismo en este pasaje.

Y otra vez, eran los gn贸sticos que ense帽aban diferente que la iglesia, diciendo que los hombres no pueden ser renacidos o regenerados por el bautismo en agua. Ireneo escribi贸 de ellos: 鈥淟os hombres de esta clase han sido instigados por Satan谩s a negar el bautismo el cual es la regeneraci贸n de Dios.鈥1

En la iglesia evang茅lica de hoy, el bautismo en agua generalmente se considera cosa de poca importancia, por lo menos cuando se trata los pasos a la salvaci贸n. Pero el bautismo ten铆a el m谩s alto significado a los cristianos primitivos. Ellos relacionaron tres puntos de gran importancia con el bautismo:
1. El perd贸n de los pecados.

Ellos creyeron que el bautismo cancelaba todos los pecados pasados. Por ejemplo, Justino escribi贸: 鈥淣o hay otra manera [de obtener las promesas de Dios] sino s贸lo 茅sta: conocer a Cristo, ser lavados en la fuente de la cual habla Isa铆as para la remisi贸n de los pecados, y desde ese momento en adelante, vivir vidas sin pecado.鈥2

En cuanto al bautismo y al perd贸n de los pecados, ellos se basaron en los siguientes pasajes b铆blicos, y otros semejantes:

鈥淎hora, pues, 驴por qu茅 te detienes? Lev谩ntate y baut铆zate, y lava tus pecados, invocando su nombre鈥 (Hechos 22.16).
鈥淣os salv贸, no por obras de justicia que nosotros hubi茅ramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneraci贸n y por la renovaci贸n del Esp铆ritu Santo鈥 (Tito 3.5).
鈥淓l bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiraci贸n de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrecci贸n de Jesucristo鈥 (1 Pedro 3.21).
鈥淎rrepent铆os, y baut铆cese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perd贸n de los pecados鈥 (Hechos 2.3Cool.

Ya que ese lavamiento no depend铆a de los m茅ritos de la persona que la recib铆a, el bautismo a menudo fue llamado una 鈥済racia鈥. Me sorprend铆 al darme cuenta de que los cristianos primitivos usaban la palabra 鈥済racia鈥 para hablar de un acto espec铆fico. Hace unos cuantos a帽os cuando nuestra clase dominical para adultos dialogaba de las creencias de la iglesia cat贸lica romana, hablamos de su costumbre de usar la palabra 鈥済racia鈥 para referirse a los sacramentos administrados por el sacerdote. Recuerdo que yo pensaba entre m铆: 鈥溌sos cat贸licos ciertamente est谩n equivocados!鈥 Ahora comprendo que la manera en que los cat贸licos usan esta palabra pueda parecerse m谩s a la manera que la entendieron los cristianos primitivos que nuestra manera de usarla.
2. El nuevo nacimiento.

Bas谩ndose en las palabras de Jes煤s a Nicodemo, los cristianos primitivos tambi茅n cre铆an que el bautismo en agua era el medio por el cual uno nac铆a de nuevo. Ireneo hizo menci贸n de eso en un tratado sobre el bautismo: 鈥淪iendo leprosos en el pecado, somos lavados de nuestras transgresiones antiguas por medio del agua sagrada y la invocaci贸n al Se帽or. De esta manera somos regenerados espiritualmente como ni帽os reci茅n nacidos, as铆 como el Se帽or ha dicho: 鈥楨l que no naciere de agua y del Esp铆ritu, no puede entrar en el reino de Dios鈥欌3 (Juan 3.5).
3. La iluminaci贸n espiritual.

Los cristianos primitivos cre铆an que la persona reci茅n bautizada, despu茅s de recibir el Esp铆ritu Santo, ten铆a una comprensi贸n m谩s clara de las cosas espirituales, porque recib铆a iluminaci贸n como un hijo de Dios y un ciudadano de su reino.

Clemente de Alejandr铆a escribi贸 de estas tres obras espirituales y su relaci贸n con el bautismo: 鈥淓sta obra a veces se llama gracia; otras veces, iluminaci贸n, perfecci贸n, o lavamiento. Es el lavamiento por el cual nos limpiamos de nuestros pecados; la gracia por la cual la condenaci贸n de nuestros pecados se cancela; y la iluminaci贸n por la cual vemos la santa luz de la salvaci贸n, esto es, por medio de la cual vemos a Dios claramente.鈥4

En una carta a un joven amigo cristiano, Cipriano explic贸 su propio bautismo en semejante forma:

鈥淐onsiderando mi car谩cter en ese tiempo, yo cre铆a que fuera cosa dif铆cil que un hombre naciera de nuevo. . . . O que un hombre por haber sido avivado a una vida nueva en el ba帽o del agua salvadora dejara lo que siempre hab铆a sido鈥攓ue fuera transformado en el coraz贸n y el alma mientras a煤n retuviera su cuerpo f铆sico. . . . Antes yo daba rienda suelta a mis pecados como si fueran en realidad una parte de mi ser, innatos a mi naturaleza. Pero despu茅s, con la ayuda del agua del nuevo nacimiento, la mancha de aquellos a帽os se lav贸, y una luz de lo alto, serena y pura, penetr贸 en mi coraz贸n ya reconciliado. Entonces por el Esp铆ritu mandado del cielo, en un segundo nacimiento, me hizo un nuevo hombre.鈥5

El bautismo no era una ceremonia sin significado

Para resumir, para los cristianos primitivos el bautismo era la ceremonia sobrenatural de iniciaci贸n a la vida cristiana. Por medio de esa ceremonia el nuevo converso pasaba de la naturaleza vieja de la carne a la naturaleza del nuevo hombre renacido. Pero por favor no consideren equivalente esta ceremonia a la ceremonia sin significado de la iglesia despu茅s del concilio de Nicea. Los cristianos primitivos no separaban el bautismo de la fe y el arrepentimiento personal. El bautismo de ellos no era un rito m谩gico que pudiera regenerar a una persona sin que fuera acompa帽ado de la fe y el arrepentimiento. Ellos ense帽aban claramente que Dios no ten铆a ninguna obligaci贸n de conceder el perd贸n de pecados sencillamente porque una persona pasara por la ceremonia del bautismo.6 Entend铆an que una persona sin fe no pod铆a renacer por medio del bautismo.

En su Primera Apolog铆a, Justino explic贸 a los romanos como la fe, el arrepentimiento, y el bautismo son inseparablemente entretejidos: 鈥淎quellos que est谩n convencidos de que lo que ense帽amos es cierto y que desean vivir de acuerdo con ello, les instruimos que ayunen y que oren a Dios para recibir el perd贸n de todos sus pecados pasados. Tambi茅n ayunamos y oramos con ellos. Entonces los llevamos a un lugar donde hay agua, y son regenerados de la misma manera en que nosotros mismos fuimos regenerados. Reciben luego el lavamiento de agua en el nombre de Dios (el Padre y el Se帽or del universo) y de nuestro Salvador Jesucristo, y del Esp铆ritu Santo. Porque Cristo dijo: 鈥楨l que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios鈥欌7 (Juan 3.3).
驴Cre铆an que ser铆an condenadas las personas no bautizadas?

Una cosa que me impresiona acerca de los cristianos primitivos es que nunca trataron de encerrar a Dios dentro de los l铆mites que ellos fijaran. Por ejemplo, siempre cre铆an que Dios har铆a s贸lo lo que fuera de acuerdo a su amor y su justicia con aquellos paganos que nunca tuvieron oportunidad de o铆r de Cristo. As铆 mismo, cre铆an que aunque el bautismo era el medio normal de Dios para dispensar su gracia y el nuevo nacimiento, Dios no estaba obligado a usar s贸lo ese medio. Cre铆an, primero, que los ni帽os que murieron en su ni帽ez ser铆an salvos, aunque normalmente no fueron bautizados. Fue varios siglos m谩s tarde que Agust铆n ense帽贸 que todos los ni帽os no bautizados ser铆an condenados.

Otro ejemplo era el de los m谩rtires. A veces creyentes nuevos eran llevados al martirio antes de que tuvieran oportunidad de ser bautizados. Los cristianos primitivos entendieron que un Dios amante no abandonar铆a a tales. La iglesia dec铆a que en un sentido estos m谩rtires recibieron su bautismo en un bautismo de sangre. As铆, aunque los cristianos primitivos dieron mucho 茅nfasis al significado del bautismo y su obra en el nuevo nacimiento, no creyeron que Dios fuera austero e inflexible, incapaz de obrar por otros medios.
La ceremonia de iniciaci贸n que usan los evang茅licos hoy

Es interesante notar que los evang茅licos a煤n reconocen que se necesita alg煤n tipo de ceremonia de iniciaci贸n para se帽alar el renacimiento cristiano. Pero extra帽amente, hemos rechazado la ceremonia hist贸rica del bautismo, y hemos hecho nuestra propia ceremonia鈥攅l llamamiento al altar.

Cuando Pedro predic贸 a los jud铆os en el d铆a de Pentecost茅s, sus oyentes clamaron: 鈥溌縌u茅 haremos?鈥 驴Qu茅 les dijo Pedro, que pasaran adelante y que invitaran a Jes煤s a entrar en sus corazones? No. El les dijo: 鈥淎rrepent铆os, y baut铆cese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perd贸n de los pecados鈥 (Hechos 2.3Cool. Despu茅s de explicar Felipe el camino de la salvaci贸n al eunuco et铆ope, 驴qu茅 hizo? De inmediato le bautiz贸 (Hechos 8.34-3Cool. As铆 mismo, cuando Dios mostr贸 a Pedro (al derramar su Esp铆ritu sobre Cornelio) que los gentiles tambi茅n pod铆an entrar en la iglesia, la primera cosa que hizo Pedro fue bautizar a Cornelio y a su familia (Hechos 10.44-4Cool. Cuando Pablo predic贸 de noche al carcelero filipense y su familia, 驴luego les llam贸 a que pasaran adelante al altar? 隆No! La Biblia dice: 鈥淵 le hablaron la palabra del Se帽or a 茅l y a todos los que estaban en su casa. Y 茅l, tom谩ndolos en aquella misma hora de la noche, les lav贸 las heridas; y en seguida se bautiz贸 茅l con todos los suyos鈥 (Hechos 16.32-33).

Ya que aun nosotros sentimos la necesidad de asociar nuestro nacimiento espiritual con un d铆a y una hora fija, 驴por qu茅 no lo asociamos con el bautismo, y no con el llamamiento al altar? En realidad, el llamamiento al altar y las oraciones correspondientes salieron de los grandes movimientos de avivamiento de los siglos dieciocho y diecinueve, y ning煤n cristiano antes de esa 茅poca usaba tales medios.

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MensajePublicado: Jue Ene 31, 2013 3:28 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

驴La prosperidad: 驴una bendici贸n o una trampa?


El pastor de la iglesia m谩s grande del mundo, el Dr. Paul Yonggi Cho, hace poco escribi贸 un libro sobre el tema de la prosperidad del cristiano. Le dio este t铆tulo a su libro (traducido al espa帽ol): La salvaci贸n, la salud, y la prosperidad. Despu茅s de escribir sobre el hecho de que somos ciudadanos del cielo, prosigui贸 a decir: 鈥淵a que somos reyes, 驴no debemos de tener la majestad, la honra y los bienes materiales propios de los reyes? Esta es nuestra herencia natural. Es un patrimonio que podemos reclamar por medio de s贸lo presentar la documentaci贸n necesaria. Estos son tesoros que podemos reclamar tanto como pudi茅ramos sacar dinero de un banco en el cual una gran cantidad de dinero hubiera sido depositado en nuestra cuenta. Si uno pretende ser un rey, pero vive en pobreza y enfermo y desesperado, 驴c贸mo podr谩 la gente creer su pretensi贸n?鈥1

El evangelio 鈥渄e salud y prosperidad鈥 ha llegado a ser sumamente popular en las iglesias de hoy. Muchas de las iglesias que est谩n creciendo m谩s en el mundo hoy son las iglesias que predican este 鈥渆vangelio鈥. Algunos de los predicadores de prosperidad construyen su teolog铆a entera alrededor de un vers铆culo en 3 Juan: 鈥淎mado, yo deseo que t煤 seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, as铆 como prospera tu alma鈥 (3 Juan 2).

驴Qu茅 quer铆a decir Juan al escribir estas palabras? 驴Quer铆a decir que deseaba que los cristianos todos prosperaran materialmente y que tuvieran salud? 驴Les estaba prometiendo que Dios siempre les dar铆a las riquezas y la salud?

Antes de interpretar a la ligera las palabras de Juan, 驴por qu茅 no ha tomado el tiempo alguien para consultar los escritos de Policarpo, el compa帽ero 铆ntimo de Juan? Si los predicadores de la prosperidad hubieran investigado los escritos de este compa帽ero de Juan, hubieran encontrado una advertencia apremiante contra la b煤squeda de la prosperidad material. No hubieran encontrado ni una palabra de apoyo para su evangelio de 鈥渟alud y prosperidad鈥. En verdad, los cristianos primitivos testifican que los mismos ap贸stoles vivieron en la pobreza, no en la prosperidad material.

Los cristianos primitivos no consideraron que la riqueza fuera una bendici贸n de Dios. Al contrario, la consideraron como una trampa que f谩cilmente pudiera costarles la vida eterna. Se basaron en pasajes b铆blicos como los siguientes:

路 鈥淩a铆z de todos los males es el amor al dinero鈥 (1 Timoteo 6.10).

路 鈥淪ean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que ten茅is ahora鈥 (Hebreos 13.5).

路 鈥淣o os hag谩is tesoros en la tierra, donde la polilla y el or铆n corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el or铆n corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde est谩 vuestro tesoro, all铆 estar谩 tambi茅n vuestro coraz贸n鈥 (Mateo 6.19-21).

路 鈥淣inguno puede servir a dos se帽ores; porque o aborrecer谩 a uno y amar谩 al otro, o estimar谩 al uno y menospreciar谩 al otro. No pod茅is servir a Dios y a las riquezas鈥 (Mateo 6.24).

Al final de este cap铆tulo doy otras Escrituras que sirvieron de base para sus creencias acerca de la prosperidad.
Los peligros de la prosperidad

Dando aplicaci贸n a los vers铆culos que cit茅 arriba, Hermes escribi贸: 鈥淓stos son los que tienen fe verdadera, pero tambi茅n tienen las riquezas de este mundo. Venida la tribulaci贸n, niegan al Se帽or a causa de sus riquezas y sus negocios... Por eso, los que son ricos en este mundo no pueden ser 煤tiles al Se帽or a menos que primero sus riquezas sean disminuidas. Aprende esto primero de tu propio caso. Cuando t煤 eras rico, eras in煤til. Pero ahora eres 煤til y preparado para la vida.鈥2 Por eso amonest贸: 鈥淕u谩rdate de meterte mucho en el negocio y evitar谩s el pecado. Aquellos que se ocupan con muchos negocios tambi茅n cometen muchos pecados; se distraen por sus negocios en vez de servir al Se帽or.鈥3

Clemente advirti贸 que 鈥渓a riqueza puede, sin la ayuda de nada, corromper al alma de aquellos que la poseen y extraviarlos del camino de la salvaci贸n.鈥 El describi贸 la riqueza como 鈥渦n peso de que debemos despojarnos, el cual debemos echar de nosotros como una enfermedad peligrosa y fatal.鈥4

Cipriano, hombre rico antes de convertirse, dio todos sus bienes a los pobres cuando se hizo cristiano. Despu茅s advirti贸 a los miembros de su congregaci贸n: 鈥淯n amor ciego a las posesiones ha enga帽ado a muchos. 驴C贸mo podr谩n los ricos estar preparados, o dispuestos, a partir de esta tierra [en la persecuci贸n] cuando sus riquezas los encadenan aqu铆? . . . Por eso, el Se帽or, el Maestro de lo bueno, les advierte de antemano, diciendo: 鈥楽i quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendr谩s tesoro en el cielo; y ven y s铆gueme鈥 [Mateo 19.21]. El que no tuviera nada en este mundo no ser铆a vencido por el mundo. Seguir铆a al Se帽or, sin cadenas, libre, como hicieron los ap贸stoles... Pero 驴c贸mo podr谩n seguir a Cristo cuando la cadena de la riqueza los estorba? 鈥 Ellos creen que poseen, pero en realidad son ellos una posesi贸n. No son los se帽ores de su riqueza, sino los esclavos de ella.鈥5

Utilizando el ejemplo de Jes煤s sobre el camino ancho y el camino angosto, Lactancio advirti贸 contra aquellos que hac铆an promesas de riqueza y prosperidad:

鈥漇atan谩s, habiendo inventado las religiones falsas, vuelve a los hombres del camino al cielo y los gu铆a en el de la destrucci贸n. Este camino parece plano y espacioso, lleno de los deleites de las flores y los frutos. Satan谩s coloca todas estas cosas en el camino, las cosas estimadas como buenas en este mundo: la riqueza, la honra, la diversi贸n, el placer, y todas las dem谩s seducciones. Pero escondidos entre estas cosas vemos tambi茅n la injusticia, la crueldad, el orgullo, la lascivia, las contenciones, la ignorancia, las mentiras, la necedad y otros vicios. El fin de este camino es lo siguiente: Cuando hayan avanzado tanto que no pueden volver, el camino se desaparece junto con todos sus deleites. Esto sucede sin advertencia de manera que nadie puede prever el enga帽o del camino antes de caer en el abismo...

鈥漃or contraste, el camino al cielo parece muy dificultoso y monta帽oso, lleno de espinos y cubierto de piedras dentadas. Por eso, todos los que andan en 茅l tienen que usar mucho cuidado para guardarse de no caer. En este camino Dios ha colocado la justicia, la abnegaci贸n, la paciencia, la fe, la pureza, el dominio propio, la paz, el conocimiento, la verdad, la sabidur铆a, y otras virtudes m谩s. Pero estas virtudes van acompa帽adas de la pobreza, la humildad, los trabajos, los sufrimientos y muchas penas y pruebas. Porque el que tiene una esperanza para el porvenir, el que ha escogido las cosas mejores, ser谩 privado de los bienes terrenales. Por llevar 茅l poco equipo y estar libre de las distracciones, 茅l puede vencer las dificultades en el camino. Porque es imposible que el rico encuentre este camino, o que persevere en 茅l, ya que se ha rodeado de las ostentaciones reales, o se ha cargado de las riquezas.鈥6 (Mateo 7.13-14; 19.23-24).

Pero los cristianos primitivos no s贸lo hablaron de la pobreza, en verdad eran pobres. Y los romanos se burlaron de ellos por eso mismo. Por ejemplo, un romano reproch贸 a los cristianos, diciendo: 鈥淰ea, muchos de ustedes鈥攅n verdad, seg煤n ustedes mismos dicen, la mayor铆a de ustedes鈥攅st谩n en necesidad, soportando fr铆o y hambre, y trabajando en trabajos agotadores. Pero su dios lo permite.鈥7 Admitiendo lo cierto de esta acusaci贸n, el licenciado F茅lix respondi贸, diciendo: 鈥淨ue dicen que muchos de nosotros somos pobres, no es desgracia, sino gloria. De la manera que nuestra mente se afloja por la riqueza, tambi茅n se fortalece por la pobreza. Mas, 驴quien es pobre si nada desea? 驴si no codicia lo que tienen otros? 驴si es rico para con Dios? Al contrario, el pobre es aquel que desea m谩s, aunque tenga mucho.鈥8

Los romanos se extra帽aban tanto de este mensaje de los cristianos contra el materialismo que ridiculizaban al cristianismo. Un cr铆tico romano llamado Celso se mof贸 de los cristianos, diciendo: 鈥溌緾贸mo pudo Dios ordenar [a los jud铆os] por medio de Mois茅s que aumentaran riqueza, que gobernaran, que llenaran la tierra, que pusieran a la espada a sus enemigos de todos los siglos ... cuando a la vez, su Hijo, el hombre de Nazaret, dio 贸rdenes muy contrarias a 茅stas? Este afirm贸 que el que ama el poder, las riquezas y la honra no puede venir al Padre. [Ense帽贸] que no deben preocuparse por su comida m谩s que las aves; que no deben molestarse por el vestir m谩s que los lirios.鈥9

Tal vez alguien dijera que esos cristianos viv铆an en la pobreza s贸lo porque tanto despreciaban la riqueza que Dios les quer铆a dar que la regalaban. Pero 驴c贸mo puede un hombre dar m谩s de lo que Dios da? Si la riqueza fuera de Dios, el cristiano no la perder铆a si obedeciera la palabra de Dios y la compartiera con los pobres.
隆Qu茅 contraste entre el mensaje de ellos y 茅l de nosotros!

Ahora hagamos el contraste entre lo que ense帽aban los cristianos primitivos y lo que se ense帽a en muchas iglesias hoy. Por ejemplo, Kenneth Hagin, un maestro y escritor cristiano muy conocido en los Estados Unidos hoy, afirma haber tenido este di谩logo con Dios:

鈥滶l Se帽or sigui贸 diciendo: 鈥榊 t煤, Satan谩s, 隆cuida tus manos de tocar el dinero m铆o!鈥 Porque es Satan谩s el que estorba para que usted no lo tenga; no soy yo.

鈥濃楻ecl谩malo porque est谩 aqu铆 sobre la tierra y Satan谩s se ha apoderado del dinero, porque 茅l es el dios de este siglo. Di: 鈥淵o reclamo . . .鈥, nombrando lo que t煤 quieras o necesites.鈥

鈥滱lgunos van a disputar: 鈥楤ien, yo puedo creer que Dios proveer谩 para nuestras necesidades, pero me parece bastante raro cuando usted me dice que 隆茅l va a darme todo lo que desee!鈥 Eso mismo dije yo al Se帽or: 鈥楽铆, Dios, puedo creer que t煤 deseas suplir lo que necesitamos. Pero 驴suplir谩s todos nuestros deseos?鈥

鈥滶l me contest贸: 鈥楾煤 pretendes ser muy rigorista en atender a mis palabras. En el Salmo 23 que t煤 tantas veces citas, dice: 鈥淛ehov谩 es mi pastor, NADA me faltar谩鈥.鈥

鈥滵ice en Salmo 34: 鈥楲os leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehov谩 NO TENDR脕N FALTA de ning煤n bien.鈥 (v. 10).

鈥漅eclama lo que necesites o desees. Di: 鈥楽atan谩s, cuida tus manos de tocar mi dinero鈥. Luego, di: 鈥榁ayan, esp铆ritus ministradores, y tra铆ganme el dinero鈥.鈥10

Otra vez, en los primeros siglos, los herejes, no los cristianos, ense帽aban esa teolog铆a de prosperidad. Por ejemplo, uno de los herejes m谩s infames del tercer siglo, Pablo de Samosata, ense帽aba y practicaba un mensaje de prosperidad. Unos ancianos cristianos contempor谩neos dec铆an esto de 茅l: 鈥淎nteriormente 茅l era pobre y desamparado. No hered贸 nada de su padre. No gan贸 nada por una empresa o un negocio. Pero ahora posee gran riqueza por medio de sus enga帽os y hechos vergonzosos. . . . El ha hecho ricos [tambi茅n a sus seguidores]. Por este motivo, los que desean la riqueza le aman y le admiran.鈥11
驴Disfrutaron los cristianos de mejor salud?

En cuanto al 鈥渆vangelio de salud鈥, la historia, tanto la cristiana como la secular, nos ense帽a que los cristianos no disfrutaron de mejor salud que los mundanos a su alrededor. Las cartas escritas por los cristianos dan testimonio de que ellos padecieron de las mismas enfermedades y calamidades de que padecieron los dem谩s.

Los cristianos primitivos creyeron en la sanidad divina, pero sus testimonios acerca de los milagros de sanidad confirma que tales sanidades las administraban a los incr茅dulos como se帽al para 茅stos. Normalmente no las recib铆an ellos mismos como si fuera una bendici贸n prometida por Dios.

Cipriano escribi贸 de la desilusi贸n de algunos cristianos cuando padecieron de alguna enfermedad: 鈥淟es molesta a algunos que el poder de la enfermedad nos ataque a nosotros de la misma manera que ataca a los paganos. [Es] como si el cristiano creyera en disfrutar de los placeres de este mundo y escapar de las enfermedades, en lugar de soportar las adversidades aqu铆 y esperar los goces venideros. Mientras permanezcamos sobre la tierra, pasaremos por las mismas tribulaciones que los dem谩s de la raza humana, aunque vivamos separados de ellos en esp铆ritu. . . . As铆 como cuando la tierra se hace est茅ril y no hay cosecha, el hambre no hace acepci贸n de personas. Cuando un ej茅rcito enemigo captura una ciudad, todos son llevados cautivos sin distinci贸n. Cuando las bellas nubes no dan su agua, la sequ铆a afecta a todos por parejo. . . . Padecemos de enfermedades de los ojos, de fiebre, y de debilidad del cuerpo, en la misma manera que los dem谩s.鈥12

Los cristianos primitivos no ten铆an una religi贸n que promet铆a la prosperidad material ni una salud superior en esta vida. Pero s铆 cre铆an en el poder de Dios. Como ya hemos visto en los cap铆tulos anteriores, su fe en el poder de Dios y su protecci贸n sobresale ante la fe de los cristianos de hoy en d铆a.

Habiendo dicho esto, sus diferencias con nosotros no descansan con este tema de la prosperidad. Difieren con nosotros en varios puntos morales a los cuales hacemos frente hoy.

Aqu铆 doy otros pasajes que los cristianos primitivos usaban como base de sus ense帽anzas sobre la riqueza material: 鈥淎煤n te falta una cosa: vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendr谩s tesoro en el cielo; y ven, s铆gueme鈥 (Lucas 18.22). 鈥淧orque es m谩s f谩cil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios鈥 (Lucas 18.25). 鈥淧orque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo鈥 (1 Juan 2.16). 鈥淭煤, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tom贸 por soldado鈥 (2 Timoteo 2.3-4). 鈥淎 los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos鈥 (1 Timoteo 6.17). 鈥淎s铆 que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto鈥 (1 Timoteo 6.Cool. 鈥溌amos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendr谩n. Vuestras riquezas est谩n podridas, y vuestras ropas est谩n comidas de polilla. Vuestro oro y plata est谩n enmohecidos; y su moho testificar谩 contra vosotros, y devorar谩 del todo vuestras carnes como fuego. Hab茅is acumulado tesoros para los d铆as postreros鈥 (Santiago 5.1-3). 鈥淧orque es necesario que el obispo sea irreprensible . . . no codicioso de ganancias deshonestas . . . no avaro鈥 (1 Timoteo 3.2-3).

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MensajePublicado: Jue Ene 31, 2013 7:47 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

[quote="janhm"]
驴La prosperidad: 驴una bendici贸n o una trampa?


Depende, Jos茅 Ratzinger (alias Benedicto XVI) controla un "pa铆s" que se llama El Vaticano cuya fortuna es incalculable. Habr铆a que preguntarle al mito "Jes煤s", 驴cu谩ndo fund贸 茅l un pa铆s con tantas "trampas y bendiciones" tan productivas?
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MensajePublicado: Jue Ene 31, 2013 8:04 pm    T韙ulo del mensaje: Responder citando

驴Superan las ense帽anzas del Nuevo Testamento a las del Antiguo Testamento?


驴Son en verdad los fundamentos morales del Nuevo Testamento diferentes de los del Antiguo Testamento?

Juan Calvino, el reformador y te贸logo del siglo diecis茅is, ense帽贸 con gran 茅nfasis que no son diferentes. En uno de sus tratados contra los anabaptistas, escribi贸: 鈥淟a 煤nica manera de evadir la verdad que les queda a estos enemigos del orden establecido es el afirmar que nuestro Se帽or requiere una perfecci贸n mayor en la iglesia cristiana que la que requer铆a del pueblo jud铆o. Ahora esto es cierto si se trata de las ceremonias. Pero es opini贸n equ铆voca creer que existe una norma diferente para la vida respecto a la ley moral鈥攃omo la llaman鈥攓ue la norma que ten铆a el pueblo de la antig眉edad... Por tanto, ... respecto al hombre fiel que anda con buena conciencia y en perfecci贸n delante de Dios en su profesi贸n y en toda su vida, mantengamos nuestra posici贸n que existe una gu铆a clara y completa para tal vida en la ley de Mois茅s, a la cual s贸lo tenemos que aferrarnos si deseamos seguir el camino correcto. De esta manera el que le a帽ade algo [a la ley de Mois茅s] o le resta algo, sobrepasa el l铆mite. Por tanto, nuestra posici贸n queda segura e infalible.鈥1

La mayor铆a de los evang茅licos de hoy tal vez no ser铆amos tan dogm谩ticos como lo fue Calvino. Pero casi todos creemos que hay muy poca diferencia entre las leyes morales del Antiguo Testamento y las de Nuevo Testamento鈥攅xcepto por las leyes sobre la dieta y las ceremonias religiosas. Lo cierto es que a menudo citamos el Antiguo Testamento para apoyar nuestras normas para la vida cristiana.

No obstante, los cristianos primitivos cre铆an que las ense帽anzas morales de Cristo s铆 superaban a las del Antiguo Testamento. No cre铆an que Dios hab铆a cambiado. Cre铆an m谩s bien que las ense帽anzas de Cristo penetraban al coraz贸n de la ley y le daban su verdadero significado espiritual. Adem谩s, cre铆an que los mandamientos del Antiguo Testamento pertenec铆an a un reino terrenal, mientras que los del Nuevo Testamento pertenecen a los ciudadanos de un reino celestial. Como resultado de esto, aplicaban las ense帽anzas morales de Cristo bastante literalmente. Eso los conduc铆a a ciertas actitudes y pr谩cticas muy diferentes de las nuestras.

En los cap铆tulos anteriores hemos visto que los cristianos primitivos segu铆an con rigor las ense帽anzas del Nuevo Testamento en cuanto al divorcio, la riqueza, y los litigios legales. En este cap铆tulo voy a dar otros ejemplos:
驴Qu茅 quer铆a decir Jes煤s al decir: 鈥淣o jur茅is鈥?

En el serm贸n del monte, Jes煤s ense帽贸: 鈥淎dem谩s hab茅is o铆do que fue dicho a los antiguos: No perjurar谩s, sino cumplir谩s al Se帽or tus juramentos. Pero yo os digo: No jur茅is en ninguna manera鈥 (Mateo 5.33-34). El ap贸stol Santiago escribi贸 semejantes palabras: 鈥淪obre todo, hermanos m铆os, no jur茅is, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ning煤n otro juramento; sino que vuestro s铆 sea s铆, y vuestro no sea no, para que no caig谩is en condenaci贸n鈥 (Santiago 5.12). Antes de leer los escritos de los cristianos primitivos, yo sab铆a que existen unos grupos cristianos que toman muy literalmente las palabras de Jes煤s, no prestando ning煤n juramento, ni siquiera en los procedimientos judiciales. Yo siempre hab铆a cre铆do que tal interpretaci贸n era demasiado estricta, y cre铆a que los escritos de los cristianos primitivos apoyar铆an la interpretaci贸n m铆a.

Pero, muy al contrario, hall茅 que los cristianos primitivos todos rehusaban prestar ning煤n juramento. Clemente escribi贸: 鈥溌緾贸mo pudiera el que es fiel mostrarse infiel, exigiendo un juramento? . . . Porque ni siquiera 茅l mismo jura, sino afirma por decir 鈥榮铆鈥, o niega por decir 鈥榥o鈥.鈥2

Tertuliano explic贸 a los romanos: 鈥淣ada tengo que decir contra el perjurar, ya que seg煤n nuestra ley ni juramos.鈥3

Or铆genes, Cipriano y Eusebio confirman que todos los cristianos primitivos ense帽aban esto mismo.4
驴Qu茅 de la guerra?

Antes de estudiar los escritos de los cristianos primitivos, yo hab铆a le铆do en los libros sobre la historia de la iglesia que los cristianos primitivos generalmente rehusaban el servicio militar. Estos libros dec铆an que los cristianos primitivos no se opon铆an al derramar sangre, sino se opon铆an al servicio militar porque no quer铆an participar en las pr谩cticas de idolatr铆a. Pero esto no es cierto. En sus escritos, los cristianos primitivos claramente dicen que se opon铆an al servicio militar porque tomaban muy literalmente los mandamientos de Jes煤s de amar a los enemigos y de volver la otra mejilla (Mateo 5.39, 44). Ellos entend铆an que la guerra violaba la ley de Cristo, y que ser铆a pecado participar en ella.

Justino escribi贸 en su apolog铆a a los romanos: 鈥淣osotros que en otro tiempo nos mat谩bamos ahora rehusamos hacer guerra contra nuestros enemigos.鈥5

Tertuliano hace la siguiente pregunta acerca de la guerra: 鈥淪er谩 l铆cito seguir una profesi贸n que emplea la espada, cuando el Se帽or proclama que 鈥榯odos los que tomen la espada, a espada perecer谩n鈥? 驴Participar谩 el hijo de la paz en la batalla, cuando ni siquiera conviene que lleve sus pleitos ante la ley? 驴Podr谩 usar la cadena, la c谩rcel, la tortura y el castigo, cuando ni siquiera se venga de la injusticia?鈥6 (Mateo 26.52; 1 Corintios 6.1-Cool.

Cuando los paganos circularon el rumor que el cristianismo hab铆a roto con el juda铆smo por medio de la revoluci贸n armada, Or铆genes respondi贸 a tales acusaciones falsas con las siguientes palabras: 鈥淓n ning煤n lugar ense帽贸 [Cristo] que sus disc铆pulos tienen el derecho de hacer violencia a nadie, por imp铆o que fuera. El dice que el matar a cualquier persona es contrario a sus leyes, las cuales son de origen divino. Si los cristianos hubieran surgido por medio de la revoluci贸n armada, no hubieran adoptado leyes tan clementes. [Estas leyes] ni siquiera permiten que resistan a sus perseguidores, ni cuando se los lleva al matadero como si fueran ovejas.鈥7

Cipriano observ贸 lo siguiente en cuanto a la guerra: 鈥淓l mundo entero est谩 mojado con sangre. El homicidio se considera un delito, cuando lo comete un individuo; pero se considera una virtud cuando muchos lo cometen. Los hechos imp铆os [de la guerra] no se castigan, no porque no inculpan, sino porque la crueldad es cometido por muchos.鈥8

Arnobio, un apologista del tercer siglo, explic贸 la posici贸n de los cristianos a los romanos de la siguiente manera: 鈥淗emos aprendido de sus ense帽anzas y de sus leyes que el mal no se paga por el mal [Romanos 12.17]; que es mejor sufrir el mal que hacer el mal; que es mejor darnos para que se derrame nuestra sangre que mancharnos las manos y la conciencia al derramar la sangre de otros. Como resultado de esto, un mundo ingrato desde hace tiempo ha disfrutado de un beneficio provisto por Cristo. Porque por medio de su ense帽anza la ferocidad violenta ha sido ablandada, y el mundo ha empezado a retraer sus manos hostiles de la sangre de sus compa帽eros humanos.鈥9

En una 茅poca cuando la valent铆a militar se estimaba muy en alto, los cristianos primitivos, sin el apoyo de nadie, dec铆an que la guerra no era sino homicidio a gran escala. Qu茅 iron铆a, entonces, que los cristianos evang茅licos de hoy en d铆a no s贸lo dan lugar a la guerra, sino muchas veces son m谩s militaristas que los dem谩s. En verdad, no conozco de ninguna guerra a la cual los cristianos se hayan opuesto.

Cuando la crisis iran铆 estall贸 en el a帽o 1980, yo era estudiante de jurisprudencia en la Universidad de Baylor, en Baylor, Texas (E.E. U.U.), universidad de la iglesia bautista. El d铆a despu茅s de que los americanos de la embajada en Teher谩n fueron tomados como rehenes, vi a unos estudiantes del Medio Oriente en la cafeter铆a de la universidad. No s茅 de cu谩l pa铆s eran ellos; bien es probable que no fueran iran铆s. Sin embargo, cuando varios estudiantes americanos pasaron por all铆, chocaron contra la mesa de los iran铆s como en un gesto amenazador. En la cafeter铆a y en los corredores, o铆 a varios estudiantes en discusiones apasionadas, diciendo que los Estados Unidos deb铆a mandar su ej茅rcito al Ir谩n para 鈥渁plastar a aquellos negros del desierto en la tierra鈥. Qu茅 triste que cuando estamos en crisis los cristianos responden con el mismo enojo y odio que vemos en el mundo.
驴Pero no tiene el cristiano un deber para con su pa铆s?

鈥溌縉o debe el cristiano ayudar a defender su pa铆s?鈥 preguntar谩n algunos. Los cristianos primitivos hubieran contestado: 鈥淪铆... pero en una manera muy diferente que el mundo鈥. Los romanos hicieron esta misma pregunta, acusando a los cristianos primitivos, y los cristianos respondieron de la siguiente manera:

Se nos insta que 鈥榓yudemos al rey con toda nuestra fuerza, que colaboremos con 茅l en la preservaci贸n de la justicia, que peleemos por 茅l, y si 茅l lo exigiera, que peleemos en su ej茅rcito, o que mandemos un regimiento para apoyarlo.鈥

Respondemos que s铆 ayudamos a los reyes, cuando necesiten de nuestra ayuda, pero en una manera divina, visti茅ndonos 鈥榗on toda la armadura de Dios鈥. Esto hacemos obedeciendo lo que nos mand贸 el ap贸stol: 鈥楨xhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que est谩n en eminencia鈥 [1 Timoteo 2.1-2]. Entre m谩s uno se supera en la santidad, m谩s puede ayudar a los reyes鈥攁un m谩s que los soldados que salen a pelear contra el enemigo y a matar a cu谩ntos puedan.

A aquellos enemigos de nuestra fe que quisieran exigir que tom谩ramos armas para defender el imperio y matar a los hombres, respondemos: 鈥楲os sacerdotes de ustedes que sirven [a sus dioses] ... 驴no guardan sus manos de sangre para que puedan ofrendar los sacrificios estipulados a los dioses suyos con manos no manchadas y libres de la sangre humana?鈥 Aun cuando hay guerra cercana, ustedes no reclutan a los sacerdotes para sus ej茅rcitos. Si 茅sta, pues, es costumbre alabada, 驴cu谩nto m谩s no deber铆an [los cristianos] servir como sacerdotes y ministros de Dios, guardando puras las manos, mientras otros se involucran en la batalla?... Con nuestras oraciones vencemos los demonios que incitan la guerra... En esta manera, prestamos m谩s ayuda a los reyes que aquellos que salen a los campos de la batalla para luchar a su favor... Y no hay otro que luche a favor del rey m谩s que nosotros. De cierto, rehusamos pelear por 茅l aunque lo exigiera. Pero luchamos a favor de 茅l, formando un ej茅rcito especial鈥攗n ej茅rcito de justicia鈥攐frendando nuestras oraciones a Dios.鈥10

Nosotros podemos decir que tal creencia no es realista, pero los cristianos primitivos dec铆an que esto cre铆an y practicaban porque confiaban en Dios. 驴Qui茅n tiene raz贸n? La historia nos ense帽a que los cristianos primitivos no eran tan ingenuos como podamos creer. Desde el nacimiento de Cristo hasta el a帽o 180 (d. de J.C.), no hubo ni una invasi贸n exitosa de las fronteras del imperio romano. Los historiadores llaman este per铆odo la Paz Romana, y lo estiman como un tiempo extraordinario en la historia de la civilizaci贸n occidental. Por 200 a帽os, el mundo antiguo alrededor del Mar Mediterr谩neo goz贸 de una paz ininterrumpida鈥攑er铆odo sin igual antes de ese tiempo, y sin igual desde entonces. Por supuesto, ning煤n historiador incr茅dulo atribuir铆a este tiempo de paz a la presencia y las oraciones de los cristianos, pero los cristianos primitivos cre铆an firmemente que esta 茅poca de paz la hab铆a dado Dios.

Por ejemplo, Or铆genes hizo la pregunta a los romanos: 鈥溌緾贸mo, pues, fue posible que el evangelio de paz, el cual no permite ni siquiera la venganza contra los enemigos, prevaleciera en todo el mundo, sino s贸lo porque con la venida de Cristo un esp铆ritu m谩s benigno fue introducido por todo el mundo?鈥11

Por contraste, despu茅s del tiempo de Constantino, cuando los maestros cristianos como Agust铆n comenzaron a ense帽ar la doctrina de 鈥渓a guerra santa鈥 y los cristianos apoyaron a Roma con la espada, el imperio romano occidental cay贸 dentro de pocas decenios. 驴Cay贸 porque la iglesia cambi贸 su posici贸n respecto a la guerra? Ning煤n hombre puede contestar esta pregunta con certeza. Pero, por lo menos, consideramos que es una coincidencia maravillosa que Roma prosperaba y estaba segura de sus enemigos mientras que los cristianos serv铆an como un ej茅rcito especial de justicia, confiando s贸lo en Dios para la protecci贸n del imperio; pero cuando los cristianos comenzaron a participar en la guerra apoyando a Roma, el imperio fracas贸.
驴Pero no testifica la historia que hab铆a cristianos en el ej茅rcito romano?

A pesar de que la iglesia primitiva condenaba la guerra y la matanza, el testimonio de la historia demuestra sin lugar a duda que hab铆a cristianos en el ej茅rcito romano durante esta 茅poca. Muchos escritores se atienen a este hecho para argumentar que la iglesia primitiva no se opon铆a a la guerra. Pero realmente no tienen raz贸n, como podemos ver claramente en los escritos de los cristianos primitivos. 驴C贸mo, pues, podemos explicar esta aparente contradicci贸n?

Una obra de los cristianos primitivos titulada La tradici贸n apost贸lica, compilado por Hip贸lito, aclara la confusi贸n. Describiendo la manera en que la iglesia deb铆a evaluar a los que quer铆an ser bautizados, esta obra dice: 鈥淯n soldado de la autoridad civil tiene que ser ense帽ado a no matar a ning煤n hombre y rehusar matar si se le ordena hacerlo, y tambi茅n rehusar prestar el juramento. Si no est谩 dispuesto a cumplir con esto, tiene que ser rechazado [para el bautismo]. Un comandante militar o un magistrado civil que se viste de p煤rpura tiene que renunciar o ser rechazado. Si un candidato para el bautismo o un creyente procura hacerse soldado, tiene que ser rechazado, porque ha despreciado a Dios.鈥12

驴Por qu茅 rechazar铆a la iglesia primitiva a un candidato para el bautismo que se ofreciera para el servicio militar cuando no rechazaba al que era soldado ya? Parece que el soldado com煤n muchas veces no pod铆a renunciar del ej茅rcito. La 煤nica manera que pod铆a salir del ej茅rcito era por la muerte. Por eso, la iglesia le permit铆a quedarse en el ej茅rcito, pero ten铆a que estar de acuerdo que jam谩s matar铆a a nadie y que jam谩s prestar铆a ning煤n juramento.

Ya que el imperio romano estaba mayormente en tiempos de paz durante la 茅poca del cristianismo primitivo, bien era posible que un cristiano pasara toda la vida en el ej茅rcito sin tener que matar a nadie ni violar otros fundamentos cristianos. Se sabe que durante esta 茅poca del cristianismo, los soldados romanos serv铆an mayormente como empleados civiles encargados de mantener el orden en la sociedad.
驴Qu茅 debemos creer sobre la pena de muerte?

Dios orden贸 la pena de muerte en las leyes que 茅l dio al pueblo de Israel. Por eso, yo siempre he apoyado la pena de muerte, y cre铆a que los cristianos primitivos lo apoyar铆an tambi茅n. Me sorprend铆 al darme cuenta de que los cristianos primitivos cre铆an acerca de la pena de muerte casi lo mismo que cre铆an acerca de la guerra.

S贸lo unos pocos escritores cristianos trataron este problema, pero todos ellos expresaron lo mismo: que el cristiano no deb铆a dar la pena de muerte a nadie, que no deb铆a ni mirar las ejecuciones en la arena (lo cual era deleite para los romanos), y que no deb铆a ni siquiera traer contra ninguna persona una acusaci贸n que llevar铆a la pena de muerte. As铆, los cristianos primitivos aborrec铆an totalmente el tomar la vida humana, fuera por guerra, por ejecuci贸n, o por aborto.

Por ejemplo, Lactancio escribi贸: 鈥淐uando Dios proh铆be que matemos, no s贸lo proh铆be la violencia condenada por las leyes humanas, tambi茅n proh铆be la violencia que los hombres creen l铆cita. Por esta raz贸n, no es l铆cito que el hombre justo participe en la guerra, ya que la justicia misma es su guerra. Tampoco le es [l铆cito] acusar a otro de delito con pena de muerte. Resulta lo mismo si la muerte se inflige por su palabra, o por su espada. Es el acto mismo de matar que se proh铆be. Por lo tanto, respecto a este precepto de Dios, no debe haber ninguna excepci贸n. Es decir, nunca es l铆cito llevar a un hombre a la muerte, porque Dios lo ha hecho una creaci贸n sagrada.鈥13
驴Qui茅n, pues, tiene la raz贸n?

Otra vez, los cristianos primitivos se muestran ciudadanos del reino celestial, un pueblo de otra cultura. Y otra vez hallamos que los evang茅licos de hoy est谩n muy alejados del cristianismo de los primeros siglos. Como dije antes, los puntos que he tratado en este cap铆tulo y en los cuatro anteriores son s贸lo ejemplos de las creencias de los cristianos primitivos, creencias que difieren radicalmente de las nuestras. Hay muchos ejemplos m谩s que yo pudiera dar. Nosotros calificamos de herej铆a a muchas de las doctrinas que ellos ense帽aban. Ellos calificaban de herej铆a a muchas de las doctrinas que nosotros ense帽amos. 驴Qui茅n es el que tiene la raz贸n?

Aqu铆 doy otros pasajes que citaban los cristianos primitivos cuando escrib铆an contra la participaci贸n en la guerra: 鈥淓ntonces Jes煤s le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecer谩n鈥 (Mateo 26.52). 鈥淩espondi贸 Jes煤s: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelear铆an para que yo no fuera entregado a los jud铆os; pero mi reino no es de aqu铆鈥 (Juan 18.36). 鈥淧ues aunque andamos en la carne, no militamos seg煤n la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios鈥 (2 Corintios 10.3-4). 鈥淧orque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades... Por tanto, tomad toda la armadura de Dios鈥 (Efesios 6.12-13). 鈥淏endecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldig谩is... No pagu茅is a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os vengu茅is vosotros mismos, amados m铆os, sino dejad lugar a la ira de Dios... No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal鈥 (Romanos 12.14-21). 鈥淣os maldicen, y bendecimos; padecemos persecuci贸n, y la soportamos鈥 (1 Corintios 4.12).

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MensajePublicado: Sab Feb 02, 2013 10:22 am    T韙ulo del mensaje: Responder citando

驴Qui茅n entiende mejor a los ap贸stoles?


Nosotros los cristianos que creemos en la Biblia usualmente pensamos que somos seguidores del cristianismo como lo ense帽aron los ap贸stoles. Los cristianos primitivos tambi茅n cre铆an que segu铆an las ense帽anzas apost贸licas. Pero hemos visto que sus creencias y pr谩cticas difer铆an bastante de las nuestras. A la luz de esto, 驴c贸mo podemos saber si ellos segu铆an mejor la norma establecida por los ap贸stoles, o si nosotros la seguimos mejor?

Nos llega el pensamiento: 鈥淏ueno, comparemos lo que ellos ense帽aban y lo que nosotros ense帽amos con la Biblia鈥. Muy bien, pero tal respuesta realmente no resuelve el problema. Los cristianos primitivos basaban sus creencias en la Biblia鈥攍o mismo que hacemos nosotros. Citaban las Escrituras para apoyar lo que dec铆an鈥攃omo tambi茅n lo hacemos nosotros. El problema al fondo llega a ser uno de interpretaci贸n. Bien que podemos comparar sus interpretaciones de las Escrituras con las nuestras, pero esto por s铆 solo no resuelve el problema.

Hay todav铆a otra pregunta que hacer: 驴Es m谩s probable que la interpretaci贸n nuestra sea la correcta, o la de ellos?
La ventaja del tiempo

Es de inter茅s notar que los cristianos primitivos ten铆an una disputa con los gn贸sticos que es muy semejante a nuestra disputa con ellos. Tanto la iglesia como los gn贸sticos afirmaban que estaban en lo correcto en cuanto al evangelio. Tertuliano escribi贸: 鈥淵o digo que el evangelio m铆o es el correcto. Marciano [un maestro gn贸stico principal] dice que el suyo es el correcto. Yo digo que el evangelio de Marciano se ha adulterado. El dice que el m铆o se ha adulterado. Bueno, 驴c贸mo podemos resolver esta disputa, excepto por el fundamento de tiempo? Seg煤n este fundamento, la autoridad la tiene el que tiene la posici贸n m谩s antigua. Esto se basa en la verdad elemental que la adulteraci贸n est谩 con aquel cuya doctrina origin贸 m谩s recientemente. Ya que el error es la falsificaci贸n de la verdad, la verdad ten铆a que existir antes del error.鈥1

El fundamento de tiempo utilizado por Tertuliano es uno de los fundamentos que los historiadores utilizan para evaluar informes hist贸ricos contradictorios. Un informe escrito m谩s cerca en tiempo al hecho hist贸rico usualmente se considera m谩s confiable que un informe escrito despu茅s. De semejante manera, los eruditos utilizan el fundamento de tiempo para evaluar la fidelidad de los manuscritos de la Biblia. Donde difieren los manuscritos, generalmente se toma m谩s en cuenta los m谩s antiguos, y no los m谩s recientes.

Pi茅nselo usted. 驴Confiar铆a usted en un manuscrito del Nuevo Testamento que difer铆a de los dem谩s y que fue producido 1400 a帽os despu茅s de que murieron los ap贸stoles? Especialmente si tuviera un manuscrito disponible que fue escrito unos pocos decenios despu茅s de la muerte de los ap贸stoles, 驴confiar铆a a煤n en el m谩s reciente? 驴Por qu茅, pues, escogemos doctrinas que se ense帽aron por primera vez 1400 a帽os despu茅s de la muerte de los ap贸stoles, o aun despu茅s de eso? Tenemos a la vista las doctrinas que ense帽aron los cristianos que viv铆an apenas unos pocos decenios despu茅s de los ap贸stoles.
El efecto cumulativo de cambios leves

Una copia que se hace no reproduce exactamente el original. El cristianismo ha sido copiado de una generaci贸n a otra, y a trav茅s de los a帽os esto ha producido cambios. De una generaci贸n a la pr贸xima, la mayor铆a de los cambios han sido muy leves, casi imperceptibles. No obstante, el efecto cumulativo de cambios leves hechos a trav茅s de muchos siglos puede producir cambios verdaderamente significantes. Tome, por ejemplo, la lengua espa帽ola. De una generaci贸n a otra, nuestra lengua cambia levemente. El cambio se produce tan despacio que apenas nos damos cuenta de 茅l. Notamos muy poca diferencia entre el hablar nuestro y el de nuestros abuelos. Sin embargo, a trav茅s de muchos a帽os, el efecto cumulativo de tantos cambios leves produce una lengua muy diferente de lo que era. Por ejemplo, si nos pusi茅ramos a leer el espa帽ol del siglo decimotercero, creer铆amos estar leyendo una lengua apenas conocida.

Vemos lo mismo en cuanto al cristianismo. Estoy seguro que el cristianismo del segundo siglo no era una copia exacta del cristianismo apost贸lico. Pero los cristianos del segundo siglo estaban, podemos decir, en la generaci贸n que segu铆a a la de los ap贸stoles. 隆Y nosotros vivimos alejados del cristianismo primitivo por 1900 a帽os! 驴Ser谩 razonable decir que despu茅s de diecinueve siglos el cristianismo de hoy no ha cambiado del cristianismo de los ap贸stoles? 驴Especialmente cuando, a la vez, decimos que el cristianismo del segundo siglo hab铆a cambiado grandemente despu茅s de apenas 50 a帽os?
La ventaja de lengua y de cultura

Pero el fundamento de tiempo no es la 煤nica ventaja que los cristianos primitivos llevaban con respecto a nosotros. Ellos tambi茅n estaban en una posici贸n mucho mejor para interpretar los escritos de los ap贸stoles.
驴Piensa usted en el griego antiguo?

Como primer punto, los cristianos primitivos pod铆an leer las Escrituras del Nuevo Testamento en el griego original de los ap贸stoles. 驴Cu谩ntos de nosotros podemos hacer esto? Algunos pastores han estudiado el griego antiguo varios a帽os en los seminarios. Pero pocos de ellos dominan bien el griego. La mayor铆a de ellos ni pueden leer un texto griego sin la ayuda de un l茅xico griego-espa帽ol. 驴Y los cristianos primitivos? No ten铆an que estudiar el griego antiguo; era su lengua materna. No s贸lo hablaban el griego; pensaban en griego.
驴Cu谩nto entendemos nosotros de la cultura temprana del mundo mediterr谩neo?

驴Qu茅 de la barrera cultural? La mayor铆a de los cristianos de hoy saben muy poco acerca de la cultura y el ambiente hist贸rico de la 茅poca del Nuevo Testamento. Y muchas veces, lo que creen saber resulta m谩s falso que cierto. Aun los eruditos que dedican la vida entera al estudio de la cultura y el ambiente hist贸rico del Nuevo Testamento jam谩s podr谩n entenderlo tan bien como lo entend铆an aquellos que viv铆an en ese tiempo. De esta manera, otra vez los cristianos primitivos llevan una ventaja importante sobre nosotros en cuanto a entender las Escrituras.
驴Hemos hablado nosotros con el ap贸stol Juan?

Como punto final, la primera generaci贸n de cristianos primitivos tuvieron la oportunidad de o铆r a los ap贸stoles personalmente, como tambi茅n de hacerles preguntas.

Clemente de Roma es un ejemplo. El era disc铆pulo personal tanto del ap贸stol Pablo como tambi茅n del ap贸stol Pedro.2 Pablo habla espec铆ficamente de Clemente en su carta a los filipenses: 鈥淎simismo te ruego a ti, compa帽ero fiel, que ayudes a 茅stas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente tambi茅n y los dem谩s colaboradores m铆os, cuyos nombres est谩n en el libro de la vida鈥 (Filipenses 4.3). 驴Ser谩 probable que Clemente, el compa帽ero personal de Pablo, entendiera mal lo que Pablo ense帽aba acerca de la salvaci贸n? 驴Por qu茅 hablar铆a Pablo con tanto aprecio de su colaborador si 茅ste ense帽ara el error?

Ya he hablado de la relaci贸n de Policarpo con el ap贸stol Juan, quien le orden贸 como obispo de la iglesia de Esmirna. Si los 鈥溍geles鈥 de las siete iglesias de Apocalipsis se refieren a los obispos de estas iglesias, bien es posible que el 鈥溍gel鈥 de Esmirna fuera el mismo Policarpo. Y, en Apocalipsis, Jes煤s no dice ni una palabra acerca de alg煤n error doctrinal en la iglesia de Esmirna. De verdad, Jes煤s no tuvo que corregir nada en esta iglesia. Nada (Apocalipsis 2.8-11). Claro que la iglesia de Esmirna caminaba muy bien bajo el liderazgo de Policarpo; de otra manera lo hubiera dicho el Se帽or.

Para los cristianos primitivos o铆r a los ap贸stoles explicar sus propios escritos no era lujo; era necesario. 驴Qu茅 coment贸 Pedro mismo de los escritos de Pablo? 鈥淣uestro amado hermano Pablo . . . os ha escrito, casi en todas sus ep铆stolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas dif铆ciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como tambi茅n las otras Escrituras, para su propia destrucci贸n鈥 (2 Pedro 3.15-16). Pedro escrib铆a a cristianos que dominaban bien el griego y que entend铆an perfectamente la cultura en que viv铆an, la misma que ten铆a Pablo. Mas aun con estas ventajas, Pedro admite de que hay cosas 鈥渄if铆ciles de entender鈥 en los escritos de Pablo. Y nosotros, que vivimos distanciados de ellos por casi 2000 a帽os y hablamos otro idioma, 隆creemos que es imposible que entendi茅ramos mal los escritos de Pablo!

Desafortunadamente, Pedro no dice qu茅 ense帽aban aquellos maestros 鈥渋ndoctos e inconstantes鈥. 驴Ser铆a posible que entendieran ellos los escritos de Pablo de la misma manera que los entendemos nosotros? A fin de cuentas, los enga帽adores que se multiplicaban tanto en el fin del primer siglo eran los gn贸sticos. Y como ya hemos visto, su interpretaci贸n de las cartas de Pablo se asemeja en muchas maneras a la nuestra.
La mayor铆a de las ense帽anzas de los ap贸stoles era hablada

Todas las ense帽anzas de Jes煤s se comunicaban oralmente. El no dej贸 ni siquiera una palabra escrita de instrucci贸n para la iglesia. Cuando la iglesia tuvo su principio en el d铆a de Pentecost茅s, la 煤nica ense帽anza cristiana que ten铆a era la palabra hablada. De hecho, el Nuevo Testamento que conocemos hoy no se complet贸 hasta casi terminar el primer siglo. Por esta raz贸n la iglesia del primer siglo ten铆a que depender mayormente de las ense帽anzas habladas de los ap贸stoles. Y los ap贸stoles ense帽aban oralmente a estos cristianos.

驴Realmente cree usted que el ap贸stol Pablo, evangelista y maestro incansable, no ense帽贸 nada m谩s a las iglesias sino s贸lo las 13 o 14 cartas breves que tenemos en nuestro Nuevo Testamento? 隆Claro que ense帽贸 m谩s! Pablo exhort贸 a los tesalonicenses: 鈥淎s铆 que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que hab茅is aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra鈥 (2 Tesalonicenses 2.15). Pablo deseaba que los cristianos siguieran sus ense帽anzas habladas tanto como las escritas.

驴Y qu茅 de los dem谩s ap贸stoles? 驴Cree usted que Pedro nunca escribi贸 nada sino unas siete p谩ginas? 驴Y qu茅 de los ap贸stoles Andr茅s, Jacobo, Felipe, Bartolom茅, Tom谩s, Jacobo (el hijo de Alfeo), Sim贸n el cananista, y Judas (hijo de Alfeo)? 驴En verdad cree que ellos no ten铆an nada que compartir con la iglesia? 隆Incre铆ble! Estos eran los hombres que Jes煤s mismo hab铆a escogido. Hab铆an andado con 茅l por tres a帽os, un grupo de disc铆pulos 铆ntimos que escucharon sus ense帽anzas. Seg煤n el testimonio de la iglesia primitiva, todos los ap贸stoles dedicaban su vida a la predicaci贸n del evangelio, ense帽ando constantemente.

Pablo escribi贸 a los corintios: 鈥淥s alabo, hermanos, porque en todo os acord谩is de m铆, y reten茅is las instrucciones tal como os las entregu茅鈥 (1 Corintios 11.2). Pablo sigue con una amonestaci贸n a algunas mujeres de Corinto que no llevaban un velo sobre la cabeza. No sabemos de ning煤n mandamiento apost贸lico escrito antes de eso de que las mujeres cristianas llevaran un velo cuando oraban o profetizaban. Pero claramente los ap贸stoles hab铆an dado una instrucci贸n hablada. Y Pablo testifica que las iglesias ya ten铆an una costumbre en cuanto al uso del velo: 鈥淪i alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre [la de andar una mujer sin velo], ni las iglesias de Dios鈥 (1 Corintios 11.16).

Por favor no se adelante aqu铆 concluyendo que yo crea que existan otras doctrinas, u otros mandamientos morales, u otras revelaciones que recibieron los cristianos primitivos s贸lo verbalmente. En verdad, los escritos de los cristianos primitivos dan una evidencia amplia de que no hab铆a ninguna doctrina sino s贸lo las que tenemos escritas. Nuestro Nuevo Testamento contiene todas las doctrinas y todos los mandamientos morales necesarios para la vida cristiana.

En vez de eso, la tradici贸n apost贸lica (o sea, las ense帽anzas habladas de los ap贸stoles) constaba de dos cosas mayores. Primero, establec铆an o aprobaban pr谩cticas respecto a la adoraci贸n y el compa帽erismo cristiano. En verdad, la iglesia primitiva recibi贸 la mayor铆a de sus pr谩cticas en estos puntos por tradici贸n apost贸lica hablada, no por escrito. Por ejemplo, en ninguna parte del Nuevo Testamento leemos cu谩ndo deben reunirse los cristianos, o cu谩ntas veces deben celebrar la santa cena. Pero el testimonio de los cristianos primitivos nos ense帽a que definitivamente hab铆a tradiciones dadas por los ap贸stoles y sus compa帽eros en cuanto a esos puntos.

El gobierno de la iglesia tambi茅n se estableci贸 por tradici贸n apost贸lica, o sea por las ense帽anzas habladas de los ap贸stoles. Cuando Pablo dio a Timoteo y Tito las instrucciones acerca de escoger ancianos y di谩conos para la iglesia, no institu铆a una nueva forma de gobernar la iglesia (1 Timoteo 3.1-13; Tito 1.5-9). Sencillamente describ铆a a los hombres que deb铆an ser escogidos para tomar los puestos que todos ya conoc铆an.

En segundo lugar, las ense帽anzas habladas de los ap贸stoles aclaraban y explicaban los puntos que se hab铆an tratado (o que pronto ser铆an tratados) en los escritos que componen el Nuevo Testamento. Los ap贸stoles nunca idearon que la iglesia debiera interpretar sus escritos por s铆 solos, aparte de las muchas ense帽anzas habladas que daban. Y ya que la iglesia primitiva se aferraba a las abundantes instrucciones habladas de los ap贸stoles, llevaban una ventaja enorme a nosotros en cuanto a interpretar los escritos de los ap贸stoles.

Pero, por favor, no confunda usted las tradiciones apost贸licas con las tradiciones humanas adoptadas por las iglesias despu茅s. La gran mayor铆a de las tradiciones ense帽adas por la iglesia cat贸lica romana y por la iglesia ortodoxa (de Grecia y Rusia) eran desconocidas a los cristianos primitivos. Tales tradiciones se adoptaron despu茅s del tiempo de Constantino.
驴Ser谩 que los cristianos primitivos a prop贸sito falsificaron la verdad?

Hasta ahora, todo lo que yo he podido decir muestra que los cristianos primitivos estaban en mejor posici贸n para entender e imitar a los ap贸stoles. No he mostrado que no falsificaron a prop贸sito, con intenci贸n de enga帽ar, las ense帽anzas que ellos hab铆an recibido de los ap贸stoles. 驴Las falsificaron? La respuesta a esta pregunta pueda ser muy importante en nuestra relaci贸n con Dios.

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